'Portuazo' a La Liga en el Santiago Bernabéu

Comentarios()
Getty Images
El Real Madrid se deja remontar ante el Girona (1-2) en un partido que tenía bajo control. Vuelve a estar a 9 puntos del Barcelona. Ramos, expulsado

OPINIÓN

El Real Madrid deja escapar La Liga, y lo hace de la manera más absurda posible. Hincando la rodilla ante un Girona que llevaba trece partidos consecutivos sin ganar y que, para más inri, estaba a merced de los blancos en el Santiago Bernabéu después de una primera parte primorosa de los locales, sin dar opción al cuadro catalán. Sin embargo, veinte minutos de pájara en la segunda mitad dieron al traste con una hora de dominio y, lo que es más grave, casi mes y medio de una progresión a la que no se le veía techo. 

Como si se tratase del Doctor Jekyll y Míster Hyde, la primera parte del Real Madrid fue impoluta. Venían de un desgaste emocional y físico considerable ante Barcelona-Atlético-Ajax, y Solari hizo hasta seis cambios con respecto al once de la Champions League, pero ni por ésas pareció notarse la angustia. Faltaba Vinicius, pero Lucas y, sobre todo, Asensio fueron casi tan profundos como el brasileño. Faltaba Modric, pero el trío Casemiro-Kroos-Ceballos en la medular siguió siendo de cemento armado. Y así… Cuando el Real Madrid está en ese momento, es muy difícil robarle la inspiración. Y el Girona, en toda la primera parte no estuvo ni cerca de lograrlo.

Casemiro fue el que abrió el marcador en la matinal del Santiago Bernabéu tras un gran testarazo a centro de Kroos. Corría el minuto 25 de encuentro, y ya para entonces daba la sensación de que si no hubiera sido el brasileño, o no hubiera sido en ese minuto, el gol habría llegado igualmente más pronto que tarde, con una u otra rúbrica. Presión muy alta, circulación rápida de balón, presencia constante en campo contrario, combinaciones permanentes… las señas de identidad del equipo de Solari, en su máxima expresión. El Real Madrid no sólo había recuperado su competitividad y los resultados, sino que ante el Girona estaba destilando un fútbol vistoso, plástico, divertido y no sólo efectivo. 

Eso sí, mediada la segunda parte, el Real Madrid empezó a perderle la cara al partido mientras el Girona comenzó a creérselo. Marcó Stuani de penalti después de un cabezazo al palo y unas manos claras de Sergio Ramos. Pero es que el equipo catalán también gozó de una ocasión clamorosa de Aleix García bajo el larguero que se marchó incomprensiblemente al segundo anfiteatro, y de un chutazo de Portu a la misma escuadra que hizo temblar todos los vomitorios del coliseo blanco. El nerviosismo se apoderó de la tribuna y de algunos jugadores. Y el Girona sacaría todavía mayor botín de la situación con un segundo gol obra de Portu embocando a gol desde el área pequeña tras rechazo de Courtois y frente a la mirada de Marcelo. Incomprensiblemente, el Real Madrid estaba tirando La Liga por el retretre en el momento que mejor se encontraba. 

Quedaban quince minutos por delante y Vinicius lo intentó como pudo para los blancos. No así Gareth Bale en la otra banda. Los cambios le habían salido bastante mejor a Eusebio que a Solari. Y el último clavo al ataúd blanco lo pondría Sergio Ramos al ser expulsado a falta de tres minutos. Podrá jugar el Clásico dentro de dos jornadas. Pero eso sí, no será el mismo Clásico ya. A nueve puntos del Barcelona, La Liga vuelve a sonar utópica para los blancos. Después de tanto nadar, ni siquiera llegaron a otear la orilla.

Cerrar