OPINIÓN: Para 2021, los partidos moleros sí son una necesidad en la Selección mexicana

La Selección mexicana ya necesitaba los amistosos malamente conocidos comopartidos moleros. Por más extraña que suene esta afirmación, en el contexto actual del Tricolor serán muy aprovechables los duelos en Estados Unidos.

Oficialmente se ha anunciado el reinicio de la gira de México por la Nación Americana, enfrentándose el 30 de mayo contra Islandia en Texas en el Cowboys Stadium. Con este cotejo, se romperá un ayuno de casi dos años sin que los dirigidos por Martino jueguen en el país vecino.

Tradicionalmente, estos partidos siempre han sido muy criticados, pues se realizan en escenarios favorables para México, priorizando el aspecto económico sobre la calidad de los rivales. Sin embargo, en 2021 podrían no resultar tan malos como siempre se piensa.

Como punto de partida, habría que pensar que el contrato con SUM es uno de los más redituables para la Federación Mexicana de Futbol. Desde hace muchos años, a cambio de una millonaria cantidad los representantivos aztecas tienen que disputar cierto número de partidos en los Estados Unidos.

Con esos recursos se favorece al combinado mayor, además de los equipos de categorías inferiores y el futbol femenil, que sin duda en estos tiempos tan complicados por la pandemia pudieron haber vivido un recorte presupuestal. Al reactivarse estas contiendas, se volverían a inyectar recursos en toda la estructura.

Igualmente, hay que tomar en cuenta que los partidos amistosos hacen que Martino pueda observar a futbolistas de la liga local, pareciendo que hay una talentosa generación que no acudirá ni a Juegos Olímpicos ni a Copa Oro y merecen ser tomados en cuenta en un mediano plazo.

Hoy estos duelos de preparación servirían para que el técnico argentino tenga en el radar a elementos como Santiago Naveda, Santiago Muñoz, Erik Lira, Santiago Giménez o Fernando Beltrán, que parecen poder ser material de Selección y deben comenzar lo antes posible su proceso.

Por último y como consecuencia de la pandemia, el aficionado mexicano ha podido disfrutar a cuentagotas a su conjunto en los últimos dos años, teniendo que conformarse con algunos amistosos y poco más. De cara a Qatar 2022, todos los partidos previos pueden tomar relevancia y servir para sacar conclusiones.

Ese es el futbol mexicano, tan particular y lleno de buenas y malas. Podrán ser considerados como un mal necesario, pero tarde o temprano volverán los partidos moleros, que al menos en este momento no caerían tan mal como en años previos.

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