El 2021 fue uno de los años más movidos para la Selección mexicana. Desde categorías inferiores hasta el combinado mayor, el descanso no fue parte del diccionario del Tri durante los 365 días y, aunque el saldo no fue favorable, existe una luz al final del túnel para el cuadro nacional.
Con la Copa del Mundo de Qatar 2022 cerca, el combinado dirigido por Gerardo Martino cumplió con múltiples compromisos de preparación y clasificación para el certamen. Entre amistosos, Copa Oro, Liga de Naciones de la Concacaf y Eliminatorias, el Tricolor vio pasar a distintos jugadores por sus filas, aunque el Tata tuvo muy claro a sus hombres más fieles para su 11 titular.
Desafortunadamente, el cuadro mayor no tuvo el mejor desempeño posible. En Copa Oro y Liga de Naciones, el Tri llegó a la gran final de manera relativamente sencilla, pero el duelo por el título sería el gran problema. Estados Unidos venció en ambas ocasiones a los dirigidos por Martino, y en una de ellas incluso utilizando un plantel alterno ante el mejor equipo posible de México. Sí, fueron dos rotundos fracasos ante su más grande rival de Concacaf.
Posteriormente, las Eliminatorias regresarían para buscar el boleto al siguiente Mundial. Nuevamente, el Tri no tuvo problemas para solventar sus primeros seis cotejos, pero los conflictos llegaron en los últimos del 2021. Las visitas a Estados Unidos y Canadá resultarían en dos dolorosas derrotas que mandarían a México al tercer puesto del Octagonal Final, dejando un sabor sumamente amargo más por el desempeño que por el mismo marcador.
Si bien al cierre del año el Tricolor se encuentra en la Copa del Mundo, la clasificación, en contadas ocasiones, ha sido lo complicado para México. La zona, fuera de Estados Unidos y Canadá, no presenta mayores inconvenientes para México y su boleto está casi asegurado. Sin embargo, llegar con un buen nivel y ritmo a Qatar será fundamental para finalmente aspirar al quinto partido tan anhelado para el entorno nacional.
Pero no todo es obra para lo de Martino. A la par de la Copa Oro, la Selección mexicana Sub 23, entonces dirigida por Jaime Lozano, participaba en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 con la firme esperanza de regresar al podio como lo lograron en Londres 2012 y colgarse una prese, preferentemente de oro, en los cuellos de los convocados.
En Japón, con las jóvenes promesas del futbol nacional, Lozano logró darle una nueva alegría a nivel Olímpico a México. Si bien el oro no se repitió como hace nueve años, convertirse en el tercer mejor equipo en esta competencia no es una labor sencilla. El plantel del Jimmy llamó la atención del mundo entero porque, a pesar de la juventud, muchos de ellos son estrellas en sus clubes o pelean por un lugar en Europa con sus respectivos equipos.
Aunado a ello, quienes no fueron solicitados por Lozano para la Justa Olímpica, pero que cumplían con la edad requerida, también destacaban en sus clubes. Marcelo Flores con el Arsenal, Santiago Giménez con el Cruz Azul, o Carlos Acevedo con Santos son algunos de los ejemplos más claros de la amplia baraja que tenía el estratega para su escuadra, pero que desafortunadamente no fueron solicitados para el torneo.
Hoy en día, los tres antes mencionados formaron parte de la convocatoria de Gerardo Martino para el último partido de México en el año para el amistoso ante Chile. Con un plantel alterno al habitual, el Tata utilizará este duelo ante la Roja para probar a distintos futbolistas y solventar los problemas que tiene con el cuadro mayor con estos jóvenes deseosos de trascender con el Tri.
Los resultados no fueron los mejores para el cuadro mayor, pero hay esperanza. Martino necesita expandir sus horizontes y utilizar a los jugadores que estén en su mejor momento, no solo a aquellos que utilizan su nombre para defender su postura para el 11 titular. El futuro es prometedor y el Tricolor tiene que ver al 2021 como un año favorable con respecto a los nuevos futbolistas que podán utilizar pronto en el equipo mayor.

