EDITORIAL
Hay tramos del partido en los que Oblak parece ausente… ¡pero no! El esloveno es capaz de pasar desapercibido y aparecer cuando más lo necesitaba su equipo.
Tras no poder hacer nada ante el golazo de Parejo que ponía el empate en el marcador y tras ver cómo su equipo se quedaba con 10 por la lesión de Joao Félix con los tres cambios hechos, apareció el héroe de cada tarde.
Making Of
Pese a tener una nube de piernas delante y pese a tener enfrente a un grandísimo futbolista como Parejo, Oblak se lanzó felino a su palo derecho para sacar una mano y evitar el gol del capitán del Valencia cuando los aficionados valencianistas celebraban el 1-2.
Un regate de lujo
No contento con su actuación y demostrando que es un futbolista con nervios de acero, se atrevió a regatear a Maxi Gómez picando el balón tras una mala cesión. Justo cuando más lo necesitaba el Atlético, su cancerbero volvía a aparecer para confirmar que es uno de los mejores del mundo.





