Un hecho bochornoso se presentó en la previa del partido entre Millonarios y Tolima, cuando un aficionado ingresó al terreno de juego y le propinó un fuerte golpe en la cara a Cataño.
La reacción natural del jugador fue perseguir a su agresor y regresar el golpe, lo que le costó ver la tarjeta roja por parte del juez central del compromiso.
El reglamento le permitió a Gamero cambiar al jugador expulsado, pues la situación se vivió durante los actos protocolarios, justo antes del pitazo inicial, sin embargo, los compañeros de Cataño se atrincheraron en el camerino y decidieron no salir a jugar el partido, en señal de solidaridad.




Millonarios decidió no jugar, por lo que el partido quedó suspendido y a la espera de un pronunciamiento oficial por parte de Dimayor sobre qué pasará con el mismo. El cuadro Embajador podría exponerse a perder los tres puntos, pues el árbitro ha señalado que se cuenta con todas las garantías de seguridad para el desarrollo del juego.