La imagen vuelve a repetirse cuatro días después: Lionel Messi, con sangre en el rostro durante un partido de fútbol.
El delantero argentino del Barcelona, que llegaba al Clásico contra el Real Madrid con el pómulo izquierdo lastimado tras una tremenda caída sobre el césped del Camp Nou ante la Juventus, esta vez sufrió la intensidad de Marcelo.
Sobre los 20 minutos del primer tiempo, el defensa brasileño se anticipó a un pase que le llegaba a La Pulga y, probablemente sin intención, puso el codo en la cara de Messi, quien quedó tendido varios segundos sobre el terreno de juego del Santiago Bernabéu.
El cinco veces Balón de Oro abandonó el campo y, visiblemente golpeado, regresó dos minutos más tarde. Lo hizo con un apósito en la boca, con el que jugó
Minutos antes, Messi había sufrido una dura entrada por parte de Casemiro , amonestado por esa infracción.




