Pocas horas antes de la final de Copa contra el VfB Stuttgart, que a la postre coronó el año más exitoso del Bayern de Múnich desde 2020, de repente solo hubo un tema en el campeón récord del fútbol alemán. En una entrevista con el Spiegel, como de costumbre cargada de opinión, Uli Hoeneß expresó sus "dudas" sobre el trabajo del director deportivo nombrado a principios de 2024. Las opciones de una ampliación del contrato de Max Eberl, aún vigente hasta 2027, estarían en "60:40".
Son apariciones como esta las que subrayan qué poder sigue teniendo el patrón del club en el Bayern. Y eso incluso años después de su "retirada" oficial del negocio operativo. La maniobra de Hoeneß, cuestionable desde el punto de vista humano, tampoco dejó indiferente a Eberl, algo que se notó. Aun así, tras la final ganada recurrió de forma proactiva al humor negro y luego ofreció una actuación auténtica y serena. "Mi piel se ha hecho dura", subrayó, dejando así una reacción notable. Otra vez. Como ya había sucedido en las semanas y meses anteriores. Hasta el momento de su renovación hasta 2029 el martes.
Eberl ha experimentado una evolución claramente reconocible. Que conoce y entiende el negocio ya se había visto con claridad en sus etapas en Gladbach y Leipzig. En la Säbener Straße, sin embargo, los relojes funcionan de otra manera. Además del trabajo diario, también forma parte del cargo satisfacer al poderoso consejo de supervisión, representado por Hoeneß y el exdirector general Karl-Heinz Rummenigge. Pero, por encima de todo, quien tiene que estar satisfecho es Hoeneß.
Ese mismo, que hace alrededor de un año todavía había definido a Eberl en "Doppelpass" como demasiado blando, demasiado egoísta y demasiado derrochador con el dinero ganado con tanto esfuerzo. La situación ha cambiado mientras tanto, como el propio Hoeneß dejó entrever ya al inicio de la preparación en Tegernsee, incluso disculpándose personalmente con Eberl por sus declaraciones al margen de la final de Copa y elevando apenas dos meses después las opciones de seguir trabajando juntos al "100 por cien".
Que ahora realmente haya sucedido así es algo que Eberl se ha ganado con creces en el pasado reciente. No solo ha resistido la inmensa presión, ejercida también por Hoeneß. El técnico de 52 años además, y eso es al fin y al cabo lo más importante en su función, ha confeccionado una plantilla a la que, con una elección perfecta del entrenador, se le puede atribuir el máximo éxito. Más aún porque el equipo, pese a unas condiciones complicadas y a las estrictas directrices llegadas desde arriba, se ha reforzado considerablemente tanto en amplitud como en calidad con Nathaniel Brown e Ismael Saibari.
Reproches una y otra vez: cómo se ha ganado Max Eberl su nuevo estatus en el Bayern
En ambos fichajes, Eberl, muy en la línea de Hoeneß, hizo pronto los deberes y, aun así, mantuvo la sensibilidad en lo relativo a la política de precios. Como informó recientemente Sport Bild, después de la final de Copa también habría buscado con más intensidad la cercanía del dirigente de 74 años y de Rummenigge. Ambas grandes figuras del club habrían echado en falta anteriormente un intercambio regular. Que este se quedó corto se había hecho notar en el pasado, por ejemplo, en la gestión del caso Thomas Müller. Eberl había dejado al veterano más o menos en sus manos la decisión sobre su continuidad, antes de que Hoeneß afirmara públicamente lo contrario. O cuando Eberl anunció en el caso de Leroy Sané una pronta renovación de contrato, para al final tener que dejar marchar libre al internacional alemán.
De toda la verdad también forma parte, por supuesto, que el camino hasta el cambio en el estatus de Eberl fue pedregoso. Como es sabido, Vincent Kompany no fue la primera, ni la segunda, ni siquiera la tercera opción de la cúpula del Bayern con Eberl al frente, que incluso quiso convencer de nuevo a Thomas Tuchel para que siguiera después de la separación decidida semanas antes.
Pero también fue Eberl quien siempre tuvo al belga en el radar y quien, tras la cascada de negativas, acabó imponiéndose. Al menos eso ya se lo reconoció Hoeneß a finales del año pasado. "El reconocimiento por ello le corresponde a Max Eberl. Fue él quien puso primero sobre la mesa el nombre de Vincent y quien luego también lo consiguió", dijo Hoeneß, solo para volver a subrayar en mayo que Eberl en realidad antes quería recuperar a Tuchel.
También en el caso de Luis Díaz, el fichaje estrella del verano pasado, hubo una dosis de suerte. Antes, el Bayern había salido perdiendo con Florian Wirtz, mientras que las alternativas previstas, como Nico Williams, Xavi Simons o Christopher Nkunku, no eran viables o habían sido rechazadas por el consejo de supervisión. Pero una vez más fue Eberl quien tomó las riendas y acertó de lleno. Los críticos que cuestionaban el paquete global entre edad y traspaso hace tiempo que han enmudecido.
La decisión de incorporar a Nicolas Jackson mediante cesión por una tarifa desorbitada fue, sin duda, equivocada. Pero al acuerdo también le había precedido una orden de cesión por parte de Hoeneß, pronunciada al parecer solo cuando el propenso a lesionarse Kingsley Coman ya había sido malvendido a Arabia Saudí por 25 millones de euros, aunque la delantera todavía necesitaba reforzarse sí o sí en amplitud.
La innecesaria y demasiado cara incorporación de Joao Palhinha se puso en marcha ya antes de la llegada de Eberl, a quien, tras el traspaso frustrado un año antes, se le había hecho una promesa. Aun así, Ebert está sacando el máximo de la situación con el traspaso al Benfica de Lisboa. También en el caso de Bryan Zaragoza se vislumbra una solución satisfactoria, con lo que se habría cumplido la siguiente etapa en el ahorro salarial exigido por él.
Por último, este verano también fueron vendidos por buenas cantidades Daniel Peretz y Alexander Nübel, al igual que Mathys Tel o Adam Aznou el año pasado, mientras que después de Müller, también los altos salarios de Leon Goretzka y Raphael Guerreiro han desaparecido de la nómina con el final de sus contratos.
También la acusación de que Eberl hizo demasiadas concesiones a Jamal Musiala, Alphonso Davies y Dayot Upamecano en sus costosas renovaciones de contrato solo está justificada en parte. Mientras que este último dio un gran paso hacia la élite absoluta en la pasada temporada, en el caso de Musiala y Davies no se podía prever, naturalmente por su rendimiento, que ambos fueran a sufrir molestias físicas de ese calibre.
Getty Images¿Control desde arriba? Max Eberl perderá probablemente competencias en el Bayern
Así, a la eliminación de cargas heredadas y a las decisiones correctas o al menos comprensibles en la planificación de la plantilla se contrapone el tema recurrente de que el poderoso órgano en torno a Hoeneß tenía problemas con Eberl y posiblemente también pueda volver a tenerlos pronto.
Como es sabido, una pequeña crisis deportiva puede tener consecuencias graves en Múnich. Que, según se dice, Eberl vaya a perder competencias en el Campus y que también hombres de su confianza como Markus Weinzierl hayan tenido que marcharse o, en el caso de Nils Schmadtke, aún tengan que hacerlo, también deja un regusto amargo. Lo mismo ocurre con la supuesta introducción en verano de un nuevo comité de fichajes que, según la Abendzeitung, está en contacto permanente con Eberl.
La mano controladora del órgano y la lengua afilada de Hoeneß acompañarán a Eberl también en los próximos años. Entretanto, sin embargo, cada vez sabe manejarlo mejor, sin descuidar su verdadero trabajo ni perder su olfato para el mercado de fichajes. El nuevo contrato es la recompensa merecida por ello.
Max Eberl en el Bayern de Múnich: los fichajes, al detalle
Jugador | Posición | Club de procedencia | Temporada | Traspaso/cuota de cesión |
Luis Diaz | Extremo izquierdo | Liverpool FC | 25/26 | 70,00 millones de euros |
Michael Olise | Extremo derecho | Crystal Palace | 24/25 | 53,00 millones de euros |
Joao Palhinha | Centrocampista defensivo | Fulham FC | 24/25 | 51,00 millones de euros |
Ismael Saibari | Centrocampista ofensivo | PSV Eindhoven | 26/27 | 50,00 millones de euros |
Nathaniel Brown | Lateral izquierdo | Eintracht Frankfurt | 26/27 | 50,00 millones de euros |
Hiroki Ito | Defensa central | VfB Stuttgart | 24/25 | 23,50 millones de euros |
Nicolas Jackson | Delantero centro | Chelsea FC | 25/26 | Cesión: 16,50 millones de euros |
Jonas Urbig | Portero | 1. FC Colonia | 25/26 | 10,00 millones de euros |
Bara Sapoko Ndiaye | Centrocampista central | Gambinos Stars | 26/27 | Libre |
Jonathan Tah | Defensa central | Bayer Leverkusen | 25/26 | Libre |
Tom Bischof | Centrocampista central | TSG Hoffenheim | 25/26 | Libre |
Eric Dier | Defensa central | Tottenham Hotspur | 23/24 | Libre |



