Los clubes de Holanda deberán combatir el racismo, si no quieren arriesgarse a perder puntos. Así lo han confirmado este sábado, en rueda de prensa, desde la propia Real Asociación de Fútbol de los Países Bajos (KNVB).
El gobierno holandés ha puesto a disposición 14 millones de euros que serán invertidos en la lucha contra el racismo en el fútbol. En ese sentido, la KNVB ha presentado este sábado un nuevo plan de tres años para combatir la discriminación en el deporte.
El triste tema del racismo en el fútbol ha vuelto a ponerse sobre la mesa esta temporada, después de varios incidentes controvertidos en las principales ligas de Europa.
En Holanda, un incidente en un partido entre Den Bosch y Excelsior acaparó los titulares en noviembre pasado, cuando Ahmad Mendes Moreira fue blanco de gritos racistas por parte de una multitud. Ese incidente llevó a las autoridades holandesas a desarrollar una nueva estrategia para ayudar a erradicar el problema.
La KNVB implementará 20 medidas como parte de un nuevo plan, que se centra en la prevención, la identificación y la aplicación de sanciones. "Los clubes que han hecho esfuerzos insuficientes para combatir la discriminación pueden enfrentar reducciones de puntos, multas o pueden llegar a tener que jugar sin su afición", reza parte del plan de la KNVB, llamado “Nuestro fútbol es de todos”. "Los jugadores pueden enfrentarse a suspensiones más largas (de partidos y de sesiones de entrenamiento) e incluso a la expulsión en los partidos", agrega.
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Al mismo tiempo, quienes realicen actos racistas serán procesados con mayor frecuencia de lo que han sido en los últimos años, en tanto que dos fiscales especiales contra el racismo serán nombrados en el fútbol holandés. "La KNVB también establecerá una cámara especial de discriminación dentro del comité disciplinario y el comité de apelaciones", dice el plan.
"Esto pone el manejo de casos de discriminación para el fútbol profesional y amateur en manos de especialistas. El fiscal especial evalúa los informes entrantes, realiza investigaciones preliminares y prepara casos disciplinarios sobre discriminación".
Se usarán cámaras especiales alrededor de los estadios para ayudar a identificar a quienes tengan actitudes racistas, mientras que también se pondrá a disposición una aplicación móvil que permite a los fanáticos reportar anónimamente el abuso en las gradas.
El director de la Federación dedicado al fútbol amateur y femenino, Jan Dirk van der Zee, admitió durante la rueda de prensa que el máximo organismo del fútbol holandés “es demasiado blanco. No somos un reflejo de la sociedad y tenemos que serlo. Debemos cambiar para ser más creíbles”.
Por su parte, el ministro holandés de deporte, Bruno Bruins, señaló: "Nuestro fútbol es de todos. Ese es el título de la campaña que llevaremos a cabo en los próximos tres años".
