Carlo Ancelotti sufrió durante su primera etapa como entrenador un golpe durísimo cuando, en su segunda temporada, su equipo perdía Liga, Copa y Champions después de mostrar uno de los juegos más atractivos del continente durante meses. Víctimas del cansancio y las malas sensaciones, los jugadores más importantes de aquella plantilla desfallecieron hasta dejar al Madrid sin pulmones, corazón o cabeza. Por ello, en esta segunda etapa, Carletto tiene claro que es clave tener a la mayor parte del vestuario enchufado y, si bien no había contado con la ayuda de la famosa Unidad B hasta ahora, lo cierto es que contra el Granada fueron los habituales suplentes los que subieron el nivel del equipo.
Dos veteranos como Marcelo e Isco salieron muy reforzados. El brasileño ha recuperado el ritmo competitivo y está en su mejor forma física de los últimos años. Ayer robó. cinco balones y ganó 11 duelos (el 91%). El malagueño, que fue la sorpresa entrando en el once como falso nueve, estuvo fino y acertado, además de comprometido en la presión. Acabó con un 90% de acierto en el pase y generó algunas de las ocasiones más claras de los blancos. Los dos estaban 'peleados' con el Bernabéu, pero solucionaron sus diferencias saliendo ovacionados.
Otro jugador que se reivindicó fue Fede Valverde. No está siendo una temporada fácil para él, con altibajos tanto en su juego como en su participación.Contra el Granada, su entrada en la segunda parte fue clave para llevarse la victoria. Tuvo una influencia total: 19 pases completados y 12 de ellos en campo contrario. En defensa, recuperó cuatro balones. Todo ello en 45 minutos. Necesitaba un encuentro así y, si mantiene este nivel, va a ser importante de aquí al final para darle descanso a Kroos o Modric.
Por último, sin estar excesivamente brillantes, Jovic y Hazard también aprovecharon sus minutos. Tuvieron 25' y conectaron bien con el resto del equipo, subiéndose a la dinámica ofensiva. Complicaron a la defensa rival, Eden haciendo buenas conducciones y Jovic encontrando buenas zonas de remate. El primero, además, estuvo cerca de forzar un penalti. También ayudaron en el robo con dos recuperaciones cada uno.
El que no sale reforzado es Camavinga, que tuvo ocasión de lucirse como titular y no fue capaz. Sustituyó a Casemiro, pero lo cierto es que le cuesta realizar el trabajo del brasileño. El francés estuvo perdido y, sobre todo, atado en una posición que no le permite potenciar su exuberancia física en ataque. Solo fue capaz de robar dos balones. Aún así, se le vio seguro con la pelota, sin arriesgar. Solo falló dos de 31 pases.




