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Atlético Madrid

João Félix devuelve el precio de cada entrada

16:08 GMT-6 14/12/19
Joao Felix Atletico Madrid Osasuna LaLiga

Tenía que ganar y ganó. Generó fútbol, remató bastante y como viene siendo habitual en los últimos tiempos, hizo internacional al portero del equipo rival. No fue un Atleti capaz de enamorar a nadie, pero sí mereció el premio que persiguió. Y eso que, durante bastantes minutos, el equipo de Simeone estuvo realmente incómodo. Osasuna, fiero, competitivo, bien plantado -tuvos sus ocasiones y reclamó un penalti no señalado-, y gracias las paradas de Herrera, sólo cedió en el segundo tiempo, en una pelota parada del laboratorio de Simeone, ejecutada de maravilla por Morata, y después en un arranque mitad furia, mitad clase, de Saúl. Dos a cero y Oblak de portero. Puntos de oro para el Atleti, que los necesitaba como el comer. No es un equipo dominador, ni exuberante, ni siquiera rocoso atrás como antaño. Es, simplemente, un equipo que sigue buscando su identidad, que sigue construyéndose y al que habrá que tener más paciencia, hasta que el Cholo vaya ensamblando las piezas en su puzle particular. Hasta entonces, los atléticos se pueden consolar y se deben esperanzar con lo de João Félix. Lo suyo, en efecto, es puro talento.

Sam Ace Rothstein decía en la mítica Casino de Scorsese: “Hay tres maneras de hacer las cosas: la correcta, la incorrecta y la mía”. Cuando João Félix, un carácter volcánico con cara de niño, entra en contacto con la pelota, deja clara su personalidad: Hay tres maneras de jugar a fútbol: la correcta, la incorrecta y la suya. Dicen que el verdadero poder de seducción del artista reside en su temperamento y cuando se analiza el de este Peter Pan portugués, no hay lugar para la duda, tiene una personalidad arrolladora. Harvey Keitel en Pulp Fiction, embutido en el papel del Señor Lobo, sostenía: «Que seas una personalidad no significa que tengas personalidad». Con João Félix, más conocido en las redes sociales como Juan Feliz, ambas cuestiones son compatibles: el niño va camino de ser una personalidad y tiene personalidad.

El luso tiene apenas 20 años, pero juega con la clase y saber estar de un veterano. Finta, toca, amaga, regatea, llega, asiste y dispara. Si mantiene este nivel de regularidad, será clave en la reconstrucción del Atleti, que sigue en obras, que sigue teniendo un gran margen de mejora, pero que poco a poco va creciendo. Simeone sabe que tiene un diamante por pulir, el vestuario sabe que cuenta con un jugador diferente a todos y el público empieza a soñar que quizá este niño prodigio acabe saliendo barato. Nadie sabe dónde acabará llegando, pero nadie puede poner en duda que este chico es muy, muy, muy bueno. Si él crece, el Atleti crecerá. Es puro talento y devuelve el precio de la entrada. Seas del equipo que seas. En mitad del imperio de la percusión de Simeone, João Félix es un solista que levanta al público del asiento. Él marcará su propio techo. De personalidad va sobrado. 

Rubén Uría