Juanfer Quintero River Newells Copa Liga Profesional 21022022Getty Images

Gallardo tiene un plantel tan rico que no dará lugar a excusas

A lo largo de estos casi ocho años al frente de River, Marcelo Gallardo tuvo la oportunidad de dirigir a grandes jugadores, pero sobre todas las cosas a grandes equipos. De hecho, no existe unanimidad respecto a quién es la mayor figura de este ciclo, con al menos una decena de candidatos. Por eso, el Muñeco tiene un gran desafío en este 2022: transformar a una larga lista de individualidades en un conjunto.

Como nunca, el plantel tiene dos titulares por puesto. Excepto en el arco, donde Armani es indiscutido y Centurión aún no tiene experiencia en Primera, en el resto de los puestos hay variantes de todo tipo, para jugar con distintos sistemas y para hacer olvidar cualquier ausencia. Incluso en el lugar donde Julián Álvarez es inamovible, tiene reemplazante en caso de tener que faltar.

Como si fuera poco, esta profundidad de plantilla le permite abrir partidos con los cambios: si uno que está adentro no funciona, el que ingresa desde el banco tiene similar jerarquía. Así, mientras se termina de poner a punto físicamente, Juanfer Quintero entra y le pone una pelota a Enzo Fernández, o encuentra el balón a 30 metros del arco en diagonal y, sin pararla, saca un disparo rasante, como si de un jugador de billar se tratara.

Y si a todo esto, le sumamos los errores de Arboleda, se entiende la victoria de River en Rosario. Porque después del hat trick ante Patronato, la Araña no estuvo en modo imparable, pero aparecieron las opciones para ocupar ese lugar de responsable de los goles. Pudo ser antes de Enzo Fernández, cada vez más dueño del centro del campo. O de cualquiera de los 10 jugadores de campo, porque fue Robert Rojas, recuperado de la lesión, quien apareció por la derecha como si fuera un carrilero natural para poner el 2-0 final.

Otra saludable tarea para Gallardo será entonces acoplarlos, mantener la armonía y la sana competencia por los puestos, sobre todo cuando Matías Suárez también esté a disposición. Y entonces, aunque en el fútbol se gane o se pierda, será difícil explicar una derrota.

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