Diego Simeone

Escándalo: el Atlético de Madrid salió a defender

Anda el personal escandalizado porque Simeone plantó un 5-5-0 para neutralizar el poderío del Manchester City del que muchos consideran el mejor técnico del mundo, Pep Guardiola. Los “elogios” de la crítica especializada, que lleva diez largos años dándole lecciones a Simeone de cómo hay que jugar, cómo debe celebrar, a quién debe alinear, cómo debe hablar y qué debe sentir, han sido tan “cariñosos” como previsibles: Autobús. Antifútbol. Ultradefensivo. Cicatero. Amarrategui. Cerrojazo. Y por supuesto, Simeone cagón. Eso que no falte. Nada nuevo bajo el sol. Si lo hace otro equipo, se habla de "ejercicio de supervivencia". Si lo hace el Cholo, fusilamiento. Asumido y procesado. Nada que objetar.

Al Atlético de Madrid, que no quiere ganar concursos de belleza ni de popularidad, porque así lleva ganando títulos estos últimos diez años, le están dando palos como para hacerse un fuerte y le importa un bledo. Simeone no vive para contentar oídos, trabaja para levantar títulos. Si cae eliminado, aceptará la derrota, dará la enhorabuena a Guardiola y felicitará a su equipo. Y su planteamiento ante el City será exhibido en el museo de los horrores, el cielo se desplomará sobre su cabeza y volverá a ser ese anticristo cuyo crimen intolerable pasa por no jugar como quieren los gurús de todo a cien.

Qué escándalo, dicen. Simeone, defensivo. Después de descubrir el fuego, conviene detenerse en los que avivan las llamas. Hay quien se rasga las vestiduras por el famoso 5-5-0 del Cholo. A la hoguera con Simeone, dicen los Torquemadas de plató. Que nadie les pida que expriman su única neurona. Que nadie les saque de su gran mentira. Que nadie les invite a pensar que su plato de lentejas en prensa, radio y televisión, no pasa por demostrar su indigencia mental hasta el fin de nuestros días. Su postureo produce hilaridad: se llevan las manos a la cabeza por el 5-5-0. Cualquiera les explica que el Cholo jugó ante el Chelsea, también en Champions, con un 6-4-0. O que jugó un 5-4-1 en Barcelona. O un 7-3-0 en Múnich. Bastaría con no tener memoria de pez, con haber visto partidos del Atleti o con no querer hacer el ridículo en televisión. Mejor no recordárselo, podría explotarles la cabeza. Son felices así, en su completa ignorancia, creyendo que saben de fútbol cuando, en realidad, de lo único que saben, si es que saben, es de un equipo que no es el Atlético de Madrid. Barra libre.

Al grano. El 5-5-0 del Cholo ante el City, que no es ninguna novedad porque ya jugó un 6-4-0 contra el Chelsea, o hasta un 7-3-0 contra el Bayern, no es estético, ni es bonito de ver, ni es para sacar pecho, ni es para sentirse orgulloso. Solo es un plan, una herramienta, para esconder los defectos de un equipo y potenciar sus virtudes. ¿Gusta? Por supuesto que no. ¿Es espectacular? No. ¿Es necesario? Quizá no. ¿Acabará siendo bueno para el Atleti? Lo veremos. Porque, salvo mejor opinión de los inquisidores de Twitter y los druidas de la telebasura, las eliminatorias en Champions constan de dos partidos. Por si a alguien se le olvidó, el último en demostrarlo fue el Madrid. Que salió a defender 90 minutos ante el todopoderoso PSG en París, para después destrozar a un equipo superior en 15 minutos, habiendo sufrido lo que no estaba en los escritos.

¿Sería mucho pedir que al Atleti se le concediera el beneficio de la duda por si le da por imitar al Madrid? ¿Sería mucho pedir que los profetas del pasado y los oráculos del papanatismo tuvieran en cuenta que todavía queda un partido de vuelta? Igual es pedir demasiado. Verán, el 5-5-0, a Simeone, le parecerá una bendición si pasa. El 5-5-0, al vestuario del Atleti, le parecerá una maravilla si consiguen estar en la siguiente ronda. El 5-5-0, a los aficionados del Atleti, que van a reventar el Metropolitano en busca del pase, les importará un comino si están entre los cuatro mejores de Europa. Si el Atleti pasa a semifinales con un 9-1-0, un 1% de posesión y dos goles en propia meta del City, entonces, se festejará por todo lo alto. Y si eso pasa, las momias mediáticas que se pasan la vida llamando cagón a Simeone, saldrán del sarcófago para decirle a los atléticos cómo lo deben celebrar. Que siga la fiesta. El Atleti salió a defender. Qué escándalo.

Rubén Uría

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