KarrikaburuReal Sociedad

Es Karrikaburu, estúpido *

Firma Lartaun de AzumendiGoal

Salvo que San Mamés –el santo, no el estadio– lo remedie con un milagro que no suele estilarse en Bilbao, el Athletic seguirá nadando a tirones para terminar muriendo en la orilla europea por quinta campaña consecutiva.

A estas alturas sabemos que lo de los rojiblancos se ha convertido más en una travesía del desierto que en la transición deportiva que podría haber sido de haberse organizado desde el talento. La cuestión reside también en que no solo lo futbolístico lleva sin terminar de mostrar el crecimiento que podría haber ofrecido a estas alturas, sino que no está teniendo lugar el complejo equilibrio entre los ingresos necesarios y una plantilla cuya masa salarial es más bien la de un equipo de zona Champions.

Mas ahora que llegan fechas en las que habrá quienes pongan en solfa determinadas cuestiones que solo se remueven cada cuatro años, el hincha bilbaíno, el que finalmente dota de sentido a la nave rojiblanca con el amor diario por su equipo, sueña con un Athletic en el que los presupuestos, las cuentas de resultados, los gestores de Lezama o la reforma de los estatutos queden a un lado en favor de unos leones capaces de golear con relativa regularidad.

Mirando la tabla de realizadores de lo que va de liga (29 jornadas), los tres jugadores del Athletic que más veces han perforado la meta contraria son Iñaki Williams (7 goles), Oihan Sancet (6) e Iker Muniain (4), para un total de 17 tantos entre los tres; solamente3 más que los que suma Enes Ünal (14), atacante del Getafe.

Unos guarismos que prácticamente se calcan si miramos los de la temporada anterior a la mencionada, cuando en el mismo número de jornadas, los máximos artilleros rojiblancos eran Berenguer (7), Iñaki Williams (5) e Iker Muniain (5), sumando el trío también 17, 2 dianas menos que las que atesoraba a esas alturas un tal Gerard Moreno.

Soñar en grande con un Athletic sin un fulano en el campo que se parezca lo más posible al rey Midas es una ocurrencia propia de 3º de BUP. No importa que haya demasiada gente en Bilbao que siga pensando que de repente surgirá por generación espontánea un killer del área de un bancal de Artxanda o de los jardines del Parque de los patos. La realidad no mejora si no se interviene en ella por muy de Bilbao que sea el Athletic.

Por eso, me da la risa cuando desde hace tiempo llevo reivindicando el fichaje de Jon Karrikaburu previo pago de la cláusula de rescisión de 60 millones. ¿Que podrían haber sido 30 kilos en lugar de los 60 que cuesta ahora? Sí, pero quienes tendrían que haberse lanzado al ruedo estaban enfrascados en repetir lo lesivo que estaba resultando el covid para la entidad en lugar de remangándose para hacer posible una necesidad apremiante.

Los hay que afirman (y no son pocos) que si se acometiera la contratación del ariete de Elizondo y acabara por no dar la talla, se convertiría en una inversión ruinosa. Quienes así hablan son los mismos que contemplan, como la vaca al tren, cómo pasan las temporadas y el Athletic llora el lucro cesante de su ausencia en la Europa League, porque sin capacidad goleadora no da para comprarse el billete para el torneo continental. Esa sí que es una situación ruinosa para el club y no la de cerrar una operación con un delantero de 20 años que no ha hecho otra cosa en su vida que marcar goles de todos los colores.

* ”Es la economía, estúpido” fue el eslogan que acuñó en 1992 el asesor James Carville para la campaña de Bill Clinton a la presidencia de los Estados Unidos y que resultó exitosa para el político de Arkansas.

Lartaun de Azumendi

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