El fútbol es impredecible y el Valencia ha resucitado en Stamford Bridge. En mitad de un ambiente enrarecido, el equipo ché dio la campanada en Londres. Lo hizo frente a un equipo complicado como el Chelsea y en un campo que aprieta lo indecible. Sacudido por la tempestad del cese de Marcelino García Toral, el equipo valencianista, ahora a las órdenes de Albert Celades, demostró carácter en Inglaterra y se llevó la victoria con un golazo de Rodrigo en una jugada de estrategia.
El calendario completo del ValenciaEn el primer tiempo, el Valencia, mejoró la imagen ofrecida en el Camp Nou y mostró una versión realmente competitiva. En defensa el equipo se mostró sólido y aunque en ataque le faltó algo de ambición y pegada, miró a los ojos a un Chelsea que tampoco pisó área con excesivo peligro, a excepción de una gran ocasión, al filo del descanso, donde Jasper Cillesen salvó el tanto local con una gran intervención. Kondogbia y Rodrigo, que fueron de menos a más en el primer acto, fueron lo más potable del equipo del murciélago en la primera mitad.
El escenario no era idílico para la plantilla, que aprobó el examen de Londres con sobresaliente tras acabar de amarrar la victoria en el segundo tiempo con una falta medida de Parejo y la aparición oportunista de Rodrigo para sorprender a Kepa en la estrategia. Hasta la fortuna se alió con el equipo che, ya que Barkley estrelló en el larguero un penalti por manos de Wass que podría haber supuesto el empate.
La destitución de Marcelino, la llegada de Celades, la derrota 5-2 ante el Barcelona y el plante de los jugadores a la prensa invitaba a pensar que el Valencia lo pasaría muy mal en Londres, pero la plantilla dio la cara y lo sacó adelante. En mitad de una crisis de imprevisibles consecuencias y una ruptura evidente entre el vestuario y la propiedad, el equipo mostró su cara más madura, sacó fuerzas de flaqueza y arrancó tres puntos realmente valiosos fuera de casa, en el templo sagrado de Stamford Bridge y multiplica sus opciones de pasar a octavos de final.
Un resultado que dará confianza al Valencia, que seguramente calmará las aguas revueltas y que supone, seguro, un alivio para la afición de Mestalla, que estaba sufriendo lo indecible. Y es que lo que desea el valencianismo de a pie es que la unión vuelva al club y que Londres sea un punto de inflexión para despegar.




