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Colo Colo v Corinthians

El señor de los tiempos

21:44 GMT-5 08/08/18
Colo Colo
Afinado, inteligente y más sabio que nunca, Valdivia es uno de los últimos grandes organizadores. Colo Colo se mueve a su ritmo.

El secreto está en los ritmos. La fórmula es una cosa de velocidades. Cuándo acelerar. En qué momento decir 'no'. La secuencia perfecta para avanzar. A los 34 años, Jorge Valdivia le da esperanza al fútbol. Porque transmite la idea de que lo que se necesita hoy tiene que ver con aprender a jugar mejor. Porque mientras los que están alrededor corren demasiado y a un ritmo casi imposible de mantener, él se esfuerza por entender con más claridad. 

Aunque está impecable físicamente, corre como en sus mejores tiempos y se exhibe con una actitud intensa, Valdivia hace la diferencia por lo que siempre se destacó: el pensamiento. En el esquema que Tapia impone en este Colo Colo, parece un sistema pensado para él. Porque por afuera tiene muchas opciones de pase, especialmente con Pérez y Opazo. A sus espaldas, cuenta con contención con dos volantes centrales como Baeza y Carmona. Arriba, dos tanques que se animan a pivotearle y se desmarcan todo lo posible (Barrios y Paredes).

Un equipo en movimiento para un jugador que no siempre se mueve atrás de la pelota. Lo que le gusta al Mago es descubrir los espacios en los que más vale la pena la posesión. Muchas veces la jugada va por la derecha y él decide estacionarse en la izquierda, como para recibir con más espacio y menos gente. Otras, elige ir atrás del balón y tomarla entre una multitud de piernas. Es un poco de instinto y un tanto de desarrollo del juego. 

Ante Corinthians, en el partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores, Valdivia fue el segundo jugador que más pases dio, con 55, solo siete menos que Baeza. La clave del número está en los pases que dio en el campo contrario, con 49. En ese ranking figura en el segundo lugar el propio Baeza, con diez menos. Disputó 18 pelotas, símbolo de su momento físico. El Mago compitió por cada balón, luchó divididas y fue bastante al choque. De hecho, fue el que más posesiones recuperó, con 10.

Por momentos juega demasiado lejos del arco, casi en el círculo central. A veces, es bueno. Como en el gol de Colo Colo, cuando metió un exquisito pase en profundidad a Opazo, que luego tiró el centro que finalizó en tanto de Cardona. En esa posición, descubrió un agujero para romper la defensa rival. Otras veces, es malo. Porque el conjunto de Tapia pierde la posibilidad de contar con un jugador con pie fino en la definición y en el pase en los últimos metros. 

Colo Colo juega atrás de Valdivia y no está nada mal. El señor de los tiempos no se equivoca casi nunca. Cada vez es más sabio. Cada vez entiende mejor.