El Manchester United estaba clasificado como primero de grupo y, por tanto, solo se jugaba aspectos pecuniarios y de prestigio, si acaso, en la visita de si rival suizo. El encuentro se ponía de cara de los diablos rojos muy pronto gracias a una diana de Greenwood.
Lo que parecía que iba a ser poco más que un trámite no fue tal y los visitantes fueron creyendo que en algún momento podrían poner en apuros a un equipo que no se exigía. Tanto fue así que Rieder igualó la balanza muy poco antes del descanso en lo que sería el resultado final.
TODOS LOS DETALLES DEL MANCHESTER UNITED VS. YOUNG BOYS DE LA CHAMPIONS
La segunda parte estuvo entrentenida pero ni unos ni otros se mostraron acertados en sus respectivos juegos de ataque, por lo que el 1-1 acabó fijado en el marcador.



