Koeman alineó a cinco defensas y Simeone apostó por línea de cinco también, con la idea de cerrar los espacios al Barcelona y su táctica le salió bien: maniató al Barcelona, incluso tras la lesión de Lemar y la inclusión de Saúl, que solo chutó una vez en la primera mitad. Por su parte el Atlético tuvo hasta cinco ocasiones claras para abrir el marcador pero Ter Stegen estuvo brillante en los primeros 45 minutos, lo mismo que Messi que apareció para dejar a cinco rojiblancos por el camino y chutar para que apareciera Oblak con un paradón. Entre medias, la lesión de Busquets que se fue del campo con un golpe en la cabeza.
En la segunda mitad, intercambio de golpes con Messi y Suárez gozando de las más claras, pero con los porteros ganándose el sueldo. A 25 minutos del final entró Joao Félix quien gozó de una ocasión pero no acertó. En el tramo final aparecieron de nuevo los porteros para salvar un punto a cada equipo que deja la Liga en manos del Madrid, si gana al Sevilla. Sigue la emoción.