El Real Madrid recibió un duro golpe al inicio de la segunda parte del derbi madrileño, después de que el árbitro Ortiz Arias mostrara la tarjeta roja a Dean Huijsen, tras señalar un penalti a favor del Atlético de Madrid, que Grimaldo transformó con éxito para dar la ventaja a su equipo.
El peligro llegó en el minuto 49, cuando Hancko envió un centro al área que recibió Giuliano, antes de que Huijsen lo derribara mientras intentaba jugar el balón, lo que llevó a Ortiz Arias a señalar directamente el penalti.
La tecnología del videoarbitraje intervino para revisar la jugada, ya que la acción podía suponer la expulsión de Huijsen por ser el último defensa, por lo que Ortiz Arias acudió a la pantalla de revisión, antes de decidir anular la primera tarjeta y mostrar la tarjeta roja al defensa del Real Madrid.
De este modo, el Real Madrid se vio obligado a disputar toda la segunda parte con diez jugadores, en un momento en el que el equipo iba por detrás en el marcador, lo que aumentó la dificultad de su misión de darle la vuelta al derbi.
Grimaldo aprovechó rápidamente la ocasión y ejecutó el penalti con éxito, anotando el gol de la ventaja para el Atlético en un momento decisivo, agravando el sufrimiento del Real Madrid pocos minutos después del comienzo de la segunda parte.





