Betis Valencia Copa@valenciacf

El futuro del Valencia y las asignaturas pendientes de 'Meriton'

Era todo o nada. Ganar la Copa y sellar pasaporte europeo o, una vez más, quedarse varado en la 'zona Meriton', en tierra de nadie. Fue una moneda al aire y al Valencia CF le salió cruz. Más allá del dolor de su fantástica afición -el único patrimonio real que le queda a un club grande en España y en Europa-, ahora aprieta la hoja de ruta, donde se agolpan las preguntas y las asignaturas pendientes de una propiedad que genera una desafección brutal entre los aficionados. El socio del VCF lleva años padeciendo y después de ver cómo se les escapaba la gloria entre los dedos, ahora teme lo peor. El futuro del club vive momentos de incertidumbre. Hay varios frentes abiertos y aunque desde "Meriton Holdings" se apela a la calma, el aficionado destila pesimismo. Esta es la hoja de ruta:

Acabar con dignidad. Habiendo perdido la Copa y sabiendo que la próxima temporada tampoco estará en Europa, el equipo solo tiene un objetivo hasta el final del curso. Dejar la mejor imagen posible, algo complicado sabiendo que la motivación ya no será la misma. Ahora toca unirse y acabar con la dignidad intacta, porque el escudo no se puede arrastrar.

El futuro de Bordalás. El técnico tiene contrato en vigor, pero el KO de la Copa, unido a la clasificación liguera, arroja una pregunta de doble dirección: ¿quiere seguir Bordalás? ¿quiere la propiedad que Bordalás continúe? Si de verdad quieren que continué, tendrán que darle lo que hasta ahora le han negado. Refuerzos de nivel y no puro relleno. Y eso cuesta dinero. Uno que el club repite que no tiene, porque está obligado a vender activos. No hay valencianista que no tema un verano de fichajes "low cost" y otro curso mediocre. Los más pesimistas barruntan que el futuro Valencia puede tener una plantilla incluso peor.

Renovaciones pendientes. Carlos Soler y José Gayà son el murciélago del escudo. Aquí la cuestión es sencilla. Ambos son de la casa, son valencianistas de cuna y quieren seguir. Eso sí, con un proyecto deportivo serio y unas aspiraciones acorde a la grandeza del club. La cuestión es si el club será capaz de retener a dos piezas clave que no se mueven por dinero y sí por proyecto. Si ambos hubieran querido ganar más dinero, hace tiempo que se habrían ido.

Hugo Duro. Al Valencia le queda menos de un mes para ejecutar la opción de compra que tiene por Duro, que asciende a 4 millones de euros. El plazo vence el 15 de mayo y por ahora, nadie ha llamado al Getafe para hacerle saber que pagarán. La pregunta del millón de dólares es sencilla. Siendo un "chollo" y habiendo rendido bien ¿por qué todavía no han comunicado que ejercerán esa opción de compra? Nadie se lo termina de explicar.

Guedes, en el escaparate. Teniendo claro que el club tiene ventas presupuestadas para poder sobrevivir y firmar un año sin demasiadas pérdidas, todo apunta a Gonçalo Guedes. Tiene contrato en vigor, pero la venta del luso supondría aliviar las arcas valencianistas. La cuestión es cuánto vale Guedes, qué dinero pondrían por él y si el Valencia será capaz de cerrar una buena venta para sus intereses. Nadie quiere que se repita otro 'caso Ferran', donde el Valencia vendió, a la baja, un jugador por el que debió haber sacado mucho más.

Alderete, en el aire. En caso de jugar 25 partidos (requisito ya cumplido) y de entrar en Europa (no logrado), el Valencia se comprometía a pagar 7.5 "kilos" por Omar Alderete. Liberado de ese compromiso, el club tendrá que valorar ahora si devuelve al paraguayo o si se lo queda, como mínimo, un curso más.

El estadio. En mitad de la tormenta deportiva e institucional, hay dos cosas que no cambian en Valencia: una, que la afición está harta de Peter Lim; y otra, que el nuevo Mestalla sigue varado en las arenas movedizas de intereses políticos, de un proyecto del que nadie sabe nada y de una ATE que tiene a maltraer a toda la capital del Turia. ¿Habrá estadio decente? ¿Se cumplirán los plazos? ¿Qué aforo tendrá? No hay ningún valencianista que quiera cambiar de casa sin unos mínimos exigibles. Pero ¿quién le pone ese cascabel al gato?

Anuncios
0