David Beckham durmiendoSam Taylor-Wood “David” (2004). Photo Courtesy White Cube.

El David (Beckham) de Miguel Ángel

Más de una (y más de uno) habrá suspirado alguna vez con David Beckham “¡menuda obra de arte!”. La gran pregunta es: ¿un video de Beckham durmiendo durante una hora se podría considerar una obra de arte como tal? Al menos eso es lo que pensó la muy prestigiosa National Portrait Gallery cuando encargó esta pieza de videoarte* en 2004 a la artista Sam Taylor-Wood. En Madrid pudimos contemplarla en el Thyssen en 2009. 

107 minutos de un único plano secuencia del astro inglés durmiendo plácidamente, grabado en un hotel de Madrid tras un entrenamiento con el resto de Galácticos. Una muy española siesta, con el torsodesnudo y en soledad, grabada en un primer plano de cara al espectador, transmitiendo la sensación de que estás compartiendo cama con él.

La obra se titula “David”, un probable juego de palabras entre el nombre del futbolista y la icónica escultura de Miguel Ángel que representa el estándar del hombre perfecto. A fin de cuentas la artista menciona como influencia la “Alegoría de la Noche” del maestro del Renacimiento. Aunque la influencia más directa la encontramos en Warhol, que ya hizo videos muy similares en los años 60. 

Lo realmente especial de esta obra es la sensación de vulnerabilidad e intimidad. No es un cualquiera el que está entregado a Morfeo, sino el Beckham de 2004, la estrella más brillante de la constelación mediática. Estamos contemplando a un Dios durmiendo. En estas casi dos décadas las redes sociales han humanizado a las celebrities y estamos acostumbrados a la vergüenza ajena de sus bailecitos en Tik-Tok. Y aun así el video del bello durmiente sigue impresionando por su aparente fragilidad y cercanía.

Como dato curioso, la carrera de Sam Taylor-Wood evolucionó con los años hacia el mundo del cine y Hollywood . A muchos les sonará su nombre porque fue la directora de la primera adaptación de “50 Sombras de Grey”. 

* Palabra de la semana: videoarte. Podemos definirlo como una expresión artística creada mediante imágenes en movimiento. Estamos acostumbrados a que los videos tengan una narrativa, una historia, como las películas. El videoarte no, utiliza imágenes en movimiento para expresar sensaciones, conceptos, lo que sea que quiera transmitir su creador.

PS: Si queréis profundizar sobre la obra de Sam Taylor-Wood, tenéis su película sobre John Lennon “Nowhere Boy” o su video “Pietà” con Robert Downey Junior interpretando a Jesucristo. Ironman como salvador de la humanidad, ¿de qué me sonará eso?

Paulo Futre Jr.

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