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El Ajax certifica el fin de ciclo en el Real Madrid

15:55 GMT-6 05/03/19
Karim Benzema Real Madrid Ajax UCL 05032019
Los blancos dicen adiós a una temporada ruinosa con una derrota histórica. Urge una revisión profunda en el club blanco

OPINIÓN

El Real Madrid se despide de la temporada a principios de marzo. El tricampeón de Europa ya no tiene nada por lo que luchar antes incluso de que termine el invierno. El Ajax rubricó este martes el fin de ciclo del equipo blanco después de un 1-4 histórico en el Santiago Bernabéu. Hacía casi una década que los blancos no caían en octavos de final, nunca se había remontado un 1-2 en la Champions… y lo más hiriente de todo es que encima el Real Madrid nunca dio la sensación de poder dar la vuelta a la situación ni en tres días. No fue sólo cuestión de gol, sino de fútbol, de alma, de predisposición en el campo. Casi nada le salió bien a los blancos, que se despiden de la Copa, La Liga y la Champions en tan solo una semana. El club madridista entra así por la puerta grande en una de las mayores crisis de sus últimos tiempos. Urge una revisión profunda para recomponer semejante caída desde los cielos hasta el profundo abismo en el que ha caído este curso.

Ya la primera parte del Real Madrid este martes no pudo ser peor. La hubiera escrito un maestro del suspense, o el peor de los enemigos blancos. El ambiente estaba enrarecido en el Bernabéu y el Ajax apenas tardó 18 minutos en confirmarlo. No necesitó más para darle la vuelta a la eliminatoria y firmar una machada impensable para casi la totalidad del planeta fútbol. 0-2 en el marcador con un Real Madrid con casi nada de fútbol y menos disposición aún sobre el campo.  Primero Ziyech a los seis minutos, y luego Neres doce minutos después marcaron para hacer del Bernabéu un volcán en ebullición. El Ajax, muy serio, fenomenalmente plantado, ganaba todos los duelos a lo largo y ancho del campo, y supo hacer daño además en el área merengue. Los dos tantos, fáciles, dentro del área son el claro ejemplo de que un equipo sí estaba a lo que había que estar y el otro no. Hasta una ruleta se permitió Tadic en la jugada del segundo tanto.

No contento con eso, el guionista de este partido todavía le dio un giro más a esta trama dramática. Y es que a la media hora, ya con 0-2 en el electrónico, y con apenas dos minutos de diferencia, los blancos perdieron a Lucas y Vinicius por sendas lesiones. La solución (con Isco y Mariano en la grada, al lado del sancionado Ramos) fue sacar a Bale y Asensio. La BBA, por fin en el campo, en un partido que era una bomba de relojería. Y es que el Ajax cada vez que robaba un balón se plantaba con peligro (Courtois tuvo otras dos intervenciones de mérito antes del paso por la caseta), mientras que el Real Madrid parecía que atacaba sólo con fuegos de artificio, y encima cuando cercaba el área, se encontraba con los palos (Varane y Bale estrellaron sendos disparos a la misma escuadra también antes del descanso).

El siguiente giro dramático fue el mejor de todos si cabe. Y es que si bien el Real Madrid por momentos apretó al Ajax en su campo al inicio de la segunda parte, con un Bernabéu volcado, al cuarto de hora Tadic dio el golpe de gracia a los blancos (0-3). Con un golazo desde el borde del área en una jugada que venía precedida de un fuera de banda que los colegiados del VAR validaron después de cerca de cinco minutos de deliberación. Una jugada que obligaba ya al Real Madrid a marcar un mínimo de tres goles. 

Y por si no fuera suficiente para el Real Madrid con todo lo que estaba sucediendo, todavía llegó a tener la piruleta en la boca con un gol de Asensio que insufló de ánimos a los blancos, pero respondido apenas dos minutos después por Shone con una de esas faltas directas que entran una entre mil: directa desde el lateral del área. Un tanto para firmar la peor derrota en Champions de toda la historia del Real Madrid. Una derrota para certificar el fin de ciclo merengue. En apenas una semana han tirado por la borda toda la temporada de forma inexplicable y de la manera más dolorosa posible: en casa, ante su histórico rival, dejándose remontar un 1-2 en Ámsterdam y ante un Ajax que llevaba veinte años sin ganar una sola eliminatoria en Europa. Es momento de reflexión en la Casa Blanca. Ni las lesiones, ni los palos, ni el VAR, ni las ocasiones desperdiciadas pueden servir de excusa. Urge una revisión profunda de la situación después de un año ruinoso que ni siquiera el buen mes de enero con Solari puede tapar.