El plantel de Boca llegó al Aeroparque Jorge Newbery como se estipulaba y todos embarcaron sin problemas. Sin embargo, cuando se disponían a volar hacia Mendoza, se descubrieron algunos desperfectos en el avión y los jugadores rechazaron partir en esas condiciones.
Así, la delegación pasó una hora a la espera de soluciones hasta que los jugadores optaron por bajarse para esperar en la pista, ya que la decisión tomada fue esperar a la llegada de otra aeronave, al no confiar en las condiciones en la que se encuentra el motor de la original.
Finalmente, a las 17.15 (dos horas más tarde de lo planeado), despegó el nuevo avión que le asignaron al plantel y el Xeneize arribó a Mendoza a las 19.45, casi tres horas más tarde de lo que había planificado el cuerpo técnico.
