El Barcelona ha comenzado a moverse de forma seria hacia opciones alternativas para reforzar su línea de ataque, ante el continuo estancamiento de sus negociaciones con el Atlético de Madrid por el fichaje del delantero argentino Julián Álvarez, que sigue siendo hasta el momento el principal objetivo del club catalán.
Según el diario español "Marca", el director técnico Hansi Flick quiere cerrar la plantilla de su equipo lo antes posible, especialmente tras la salida de Robert Lewandowski, y por ello no desea esperar de forma indefinida para resolver la situación de Álvarez, aunque el Barcelona no ha cerrado la puerta a completar la operación de manera definitiva.
Joan Laporta, presidente del Barcelona, había confirmado anteriormente que el club presentó una oferta muy importante al Atlético de Madrid, señalando que dicha oferta no se mantendrá de forma indefinida y que el club debe tomar una decisión sobre su futuro. Parece que el plazo fijado por el Barcelona se acerca a su fin, ante la firmeza del Atlético en su postura de negarse a facilitar la salida del jugador.
El Atlético de Madrid espera el regreso de Álvarez para incorporarse a los entrenamientos del equipo el 10 de agosto, pese a que el club conoce el deseo del jugador de trasladarse al Barcelona, ya que el delantero argentino había comunicado a la directiva de su club el pasado mayo su deseo de vivir una nueva experiencia con el conjunto catalán.
Ante la dificultad de cerrar la operación, el Barcelona ha comenzado a estudiar una serie de alternativas, encabezadas por Junior Kroupi, delantero del Bournemouth, que cuenta con la admiración de la directiva del club y del entrenador Flick. Sin embargo, la operación parece también complicada, dado que el club inglés considera al jugador no transferible, además de que su valor alcanza cerca de 130 millones de euros.
El Barcelona también se había interesado anteriormente por la situación de João Pedro, delantero del Chelsea, pero su fichaje parece igualmente difícil, especialmente por su vinculación mediante un contrato con el club londinense hasta junio de 2033.
Y pese a que el Barcelona ha abierto canales con varias alternativas, Álvarez sigue siendo el objetivo principal del club, que confía en que la presión del jugador y su deseo declarado de trasladarse al "Camp Nou" contribuyan a empujar al Atlético de Madrid a cambiar su postura.




