El Sevilla ha salido del coma. Los de Nervión afrontaban una final ante la Real Sociedad para reconducir la complicada situación en LaLiga, donde se habían quedado fuera de los puestos europeos y reaccionaron con una victoria por 5-2 gracias a un hat-trick de su goleador Wissam Ben Yedder.
La victoria tiene un sabor aún más especial para Pablo Machín, que encaraba el duelo más que cuestionado por los malos resultados ligueros y el inesperado empate ante el Slavia en la UEFA Europa League. La plantilla demostró que está con el entrenador realizando una de las mejores segundas partes de toda la temporada que tuvieron como guinda el hat-trick de un Ben Yedder que ya suma 26 tantos en el curso en la que ya su mejor temporada a nivel goleador.
Antes del feliz desenlace en clave sevillista, la tarde pintó mal para un Sevilla que fue capaz de adelantarse en el marcador gracias a una gran acción de un entonado Quincy Promes que Sarabia cabeceó a la red. Sin embargo, Oyarzabal demostró sólo tres minutos después que uno de los grandes problemas de la mala racha sevillista es la endeblez de su defensa, que no fue capaz de evitar que hiciera el 1-1 recibiendo y rematando completamente solo dentro del área.
La tarde se llenaba de dudas pero todo lo disipó la reacción del entrenador y de los jugadores al descanso. Machín adelantó la presión del Sevilla, que apretó en busca de los errores de la banda zaga de la Real Sociedad, que no tardó en sucumbir. Con el Sevilla acumulando ocasiones, sólo hizo falta que el que las cazara Ben Yedder para que la grada del Sánchez-Pizjuán volviera a sonreir.
El ex del Tolouse sacó todo su muestrario de remates, primer definiendo un mano a mano con una disparo picado que ya es marca de la casa, el segundo cazando un rechace con oportunismo y el segundo aprovechando un regalo de Raúl Navas y sentando a Rulli. Con el partido decidido, Mercado hizo el quinto a la salida de un córner y Oyarzabal transformó un penalti para cerrar el festival de goles, que Machín aprovechó en la recta final para tratar de rehabilitar a Gonalons y André Silva y dar minutos al canterano Bryan Gil.
La tarde presagiaba tormenta en el Sevilla pero la lluvia fue sólo de goles y el conjunto de Nervión afrontará la decisiva vuelta de la UEFA Europa League ante el Slavia de Praga tras demostrar que el muerto está muy vivo.





