Bartomeu, el presidente de Schrodinger

Comentarios()
josep maria bartomeu barcelona
Getty
El máximo dirigente del Barcelona tiene la habilidad de dar la cara sin darla.


OPINIÓN

Es fácil imaginar a Josep Maria Bartomeu parapetado dentro de su refugio en pleno apocalipsis zombie. El presidente del Barcelona, como una suerte de Quijote balompédico que ve enemigos por todas partes a los que dispara retazos de polémicas acumuladas durante meses de incomparecencias cada una de las cuales merecería un punto y a parte, se dedicó el lunes por la tarde a negar la mayor creando toda la confusión que le fue posible frente a la creciente amenaza de salir en globo del Camp Nou apenas pueda realizarse la moción de censura.

El artículo sigue a continuación

¿Que le preguntan por la dimisión? Él habla del PROCICAT. Le mencionan de la moción de censura y él dispara números y balances financieros, un frontón que convierte cada balón que recibe en un plátano, un piano de cola o cualquier cosa menos una respuesta coherente con lo que se le había preguntado.

Hasta acuñó un concepto en neolengua, eso que se utiliza para referirse a lo que se quiere decir sin afirmar directamente lo que se quiere decir por temor al qué dirán, cuando le preguntaron por la "rebaja salarial" que él matizó que más bien era una "readecuación de ingresos" en un homenaje a aquella desaceleración con la que bautizaron la crisis económica de 2008. La cuestión es negar la evidencia mientras se apela a la responsabilidad.

Y así, mareando la perdiz, el señor que condenó criminalmente al Barcelona al aceptar el pacto con el que se cerró el Caso Neymar 1 fue esquivando los embistes de una sala de prensa que le esperaba con ganas desde el pasado 19 de agosto, cuando ofreció su última intervención pública con turno de preguntas abierto, por decir algo. Porque aquel día apenas preguntaron tres medios y sólo sobre la cuestión técnica. Lo otro "no tocaba", como se suele decir en Catalunya, por lo que si ayer Bartomeu decidió dar la cara fue, precisamente, para esconderse pasando de puntillas por los acontecimientos de los últimos meses.

Cerrar