Luis Suarez Barcelona Levante LaLigaGetty Images

Barcelona, por la boca muere el pez

Si algo tiene el Barcelona de Ernesto Valverde es vida. En todas las competiciones. Líder absoluto de LaLiga, está en octavos de la Champions League y también en semifinales de la Copa del Rey. Pero cuidado, porque por la boca muere el pez. En el derbi catalán de la Copa, disputado el jueves en el Camp Nou, Mateu Lahoz amonestó a cuatro futbolistas culés, y tres de esas amarillas fueron por protestar.

Primero fue para Luis Suárez, sobre los siete minutos de la primera parte. El delantero uruguayo se quejó por una decisión de Mateu Lahoz, se rió de forma irónica y movió una mano arriba y abajo, como diciendo que era una locura lo que había señalado el árbitro.

Lionel Messi Barcelona Espanyol Copa del Rey 25012018

EL DERBI NO ACABA: EL ESPANYOL DENUNCIA A PIQUÉ Y BUSQUETS

Más tarde, en el '26, el castigado era Lionel Messi. En este caso, el argentino reclamaba una acción en la que un compañero suyo era víctima de falta. El juez fue claro con el gesto que explicó su decisión: se llevó el dedo índice a la boca para marcar que 'La Pulga' le había dicho algo.

Y en el '81, Paulinho fue quien vio otra tarjeta por reclamar. Al brasileño le cometieron una falta en un contragolpe, el árbitro la señaló pero igualmente el ex del Tottenham protestó. Quería que amonestaran al infractor, pero no hizo más que ganárse la tarjeta él mismo.

Como si fuera poco, también en la segunda parte, una protesta del preparador de porteros azulgrana, José Ramón de la Fuente, le valió la expulsión.

De todas las tarjetas, la amarilla a Suárez es la más grave porque ahora el ex del Liverpool está apercibido. Si viera una cartulina más, se perderá un partido. En ese sentido, tiene asegurada su presencia en la ida de semifinales contra el Valencia, pero deberá cuidarse para estar en la vuelta y en una hipotética final. 

FUERA DEL CAMPO, TAMBIÉN

Como viene siendo habitual en los últimos partidos entre el Espanyol y el Barcelona, los enfrentamientos entre jugadores y clubes no se quedan solo en el terreno de juego, y las declaraciones de algunos de los protagonistas van más allá. El club blanquiazul ha decidido emitir una petición de investigación a la Comisión Antiviolencia por las palabras que Gerard Piqué y Sergio Busquets pronunciaron tras el encuentro. Visto lo visto, por la boca muere el pez y no sólo dentro del campo. O del agua.

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