Noticias En vivo
Barcelona

Barcelona, la cartera puede con la cantera

2:30 GMT-5 06/09/17
Bartomeu Ousmane Dembele Barcelona Unveiling
Desde que Bartomeu asumió la presidencia en 2015 el Barcelona ha gastado alrededor de 600 millones de euros en fichajes.


ANÁLISIS

Josep Maria Bartomeu puede presumir de ser el presidente del Barcelona que menos ha titubeado a la hora meter mano a la caja para fichar jugadores. Aquella máxima cruyffista de "poner el dinero en el campo, no en el banco" ha tomado nuevos significados, no obstante, pues el equipo anda más alejado que nunca de las tesis del holandés y por segundo año consecutivo ha rechazado dar ficha del primer equipo a ninguno de los miembros del filial que lograron el ascenso a Segunda, ávido como está el club de asegurarse la paz en el corto plazo. Ello ha provocado un dispendio de alrededor de 600 millones de euros, lo cual no ha evitado la progresiva pérdida de calidad del primer equipo.

El actual presidente heredó la butaca en enero de 2014 tras la renuncia de Sandro Rosell tras estallar el caso Neymar. En su primer año, y con Gerardo 'Tata' Martino al frente del equipo, no ganó nada. Sin embargo, resolvió incorporar a Luis Enrique Martínez y darle un revolcón al vestuario para fichar nuevos titulares que se unieran a la base exitosa de los últimos años, que ya había perdido a Carles Puyol y Víctor Valdés, entre otros. Aquel verano de 2014 el Barcelona se gastó 158,5 millones de euros en jugadores como Marc-André Ter Stegen, Luis Suárez e Ivan Rakitic que sufragó con las ventas de Cesc Fàbregas y Alexis Sánchez, en buena medida. El equipo respondió ganando el triplete.

El siguiente verano fue el del veto de la FIFA a realizar fichajes, lo cual no evitó que el Barcelona incorporara a Aleix Vidal y Arda Turan por 53 millones de euros. Solo el adiós a cambio de 30 millones de Pedro Rodríguez, harto de estar a la sombra de la MSN, supuso una buena inyección económica para el club, que intentó reforzarse hace un año a partir de futbolistas jóvenes pero solo Samuel Umtiti, que costó 25 millones de euros, consiguió consolidarse en el equipo. Jasper Cillessen, Lucas Digne, Denis Suárez, André Gomes y Paco Alcácer costaron 122,5 millones de euros fijos, además de otros 30 en variables, de los que el club rentabilizó 24,7 con las ventas de Claudio Bravo, Alen Halilovic y Adriano Correia, pues Sandro Ramírez se fue tras vencer su contrato.

Este verano, despojado ya del título de campeón de Liga, el Barcelona se ha visto forzado a echar la casa por la ventana tras la salida de Neymar Da Silva, que reportó 222 millones de euros. 105, además de otros 40, se los lleva el Borussia Dortmund por Ousmane Dembélé, mientras que Nélson Semedo y Paulinho Bezerra, además del regreso de Gerard Deulofeu, han supuesto un gasto total de 187 millones de euros, además de 45 en variables. Así, a pesar de que Albert Soler, jefe de relaciones institucionales del Barcelona y hombre fuerte del presidente lamentara el sábado que "las reglas del juego han cambiado" en cuanto al mercado, el problema no es tanto cuánto se gasta sino cuánto se recupera y qué se ficha.

Es decir, nadie cuestiona los 81 millones de euros que costó Luis Suárez porque vino a ser indiscutible titular como ha sucedido pero, en cambio, sí cabría estudiar con detenimiento los 20 que se pagaron en su momento por Jérémy Mathieu -alternativa a Marquinhos Aoàs, diez años más joven- o los 35 más 35 de André, de quien todos hablan maravillas en cuanto a unas posibilidades que todavía no ha enseñado al público del Camp Nou. Lo que es un hecho es que el Barcelona de Bartomeu se ha gastado 521 millones de euros en concepto fijo y otros 96 en variables para fichar.