#DejenJugarAlTanque. El pedido que se hizo viral, que encontró apoyo en futbolistas, entrenadores y dirigentes, además de miles de hinchas de todos los clubes. Santiago Silva fue suspendido hasta 2022 por dar positivo en un control antidoping.
En el caso de Silva se habla de injusticia por una razón muy simple: el aumento en los niveles normales de testosterona que apareció en el control realizado el 12 de abril de 2019, cuando enfrentó a Newell's cuando aún jugaba en Gimnasia, se debía a un tratamiento de fertilidad. "Estaba tratando de buscar otro hijo y estaba con un tratamiento de fertilidad. Lo hice en enero (del 2019) y no había ningún problema, tenía todos los certificados. Después hubo un problema y se elevó la hormona", comentó hace un tiempo.
A los 39 años y ya como jugador de Argentinos Juniors, presentó su apelación por no haber sido debidamente notificado en los 90 días posteriores al examen médico y obtuvo una medida cautelar que le permitió seguir jugando, pero llegó el parate por la pandemia y horas antes del regreso de la competencia, el 31 de octubre del 2020, la misma cayó y comenzó a regir la suspensión para el uruguayo.
Su lucha, lejos de terminar, continuó con firmeza. "Yo me voy a retirar cuando tenga ganas, no cuando me lo digan", disparó. Recorrió juzgados, cámaras y, cansado de las puertas cerradas y las respuestas vacías, se dirigió directamente a calle Viamonte, más allá que AFA ya no tenga potestad sobre casos de doping.
"Un periodista dijo ayer en la radio que a mi me iban a habilitar a la tarde. No es real", desmintió en marzo el uruguayo, a través de su cuenta oficial de Instagram. "Si bien yo fui a hacer un reclamo a la AFA por mi cuenta, no estoy habilitado y sigo peleando por esta situación. Les agradezco por todos los mensajes que me mandaron, pero fue una falsa alarma y se hizo una bola que por ahora no es real", agregó.
El 22 de abril, un mes después de que la ilusión pareciera empezar a ser verdad, volvió a sonar con fuerza la versión de que había el merecido indulto, pero nuevamente no se concretó. "Falsa alarma: no estoy habilitado", contó el atacante ex-Boca en ESPN, el 11 de mayo.
"Quiero dejarlo en claro: no estoy habilitado para jugar al fútbol todavía. No salió publicado en el Boletín Oficial de AFA. No estoy habilitado por la justicia y por AFA tampoco", agregó el Tanque en la misma línea, y completó esperanzado: "Falta poco, gracias a Dios estoy bien. Siempre positivo. La alegría en su momento hasta a mi me pegó, porque uno también creyó que era verdad. Voy a seguir tirando para adelante".
Y el Tanque, rindiéndole honor a su apodo, siguió yendo hacia adelante contra todo y todos. Tanto así que un día llegó la buena noticia: "Hoy ya tengo una fecha, que para mí es sumamente importante. La fecha es el 11 de diciembre de 2021. Ese día ya voy a estar habilitado para poder jugar en cualquier equipo", expresó en sus redes sociales.
Finalmente, el 11 de febrero de 2022 volvió a pisar el verde césped en un encuentro oficial. Fue en la derrota de Aldosivi, su nuevo club, 2-0 ante Vélez. Ingresó a los 22 del segundo tiempo bajo una inmensa ovación del público velezano.
Un mes después, el 19 de marzo ante Patronato, llegó el tan esperado gol. Y no fue cualquiera: ejecutó un gran tiro libre que venció a Matías Mansilla para imprimir el 3-1 definitivo con el que los marplatenses ganaron y se treparon momentáneamente al lote de clasificados de la Zona B.
El último tanto del uruguayo había sido el 15 de febrero de 2020, con la camiseta de Argentinos Juniors ante Atlético Tucumán. "Sentí mucha emoción, el prepararme tanto tiempo para esto y volver es una felicidad para mí y mi familia", comentó después del juego. A los 42 años demostró que toda lucha tiene un precio, pero también una recompensa. ¡Felicidades, Tanque!
