El jugador del Real Madrid, nacido en 2000 y autor de 4 goles en el Mundial, escribe: «Casi cuatro años después, y de nuevo, pensando qué decir tras una decepción en el Mundial. He visto a tanta gente de todas las edades apoyándome, abrazando nuestro sueño, que sería injusto quedarme en silencio. Pero necesitaba unos días para reflexionar.
Llevar la camiseta de la selección es el mayor orgullo de mi vida, y caer en octavos de final es una sensación difícil de explicar. Sé lo mucho que me he preparado, lo mucho que me he concentrado, lo mucho que lo deseaba por vosotros, por mi familia.
La frustración es absurda: teníamos equipo para llegar más lejos y no lo logramos. Pido disculpas y seguiré luchando por nuestro sueño de volver a la cima».