Stockport se impuso 3-2 el sábado en un partido que será recordado, sobre todo, por el insólito autogol del portero Ben Hinchliffe.
El conjunto local abrió el marcador gracias a un autogol del defensor de Rotherham, Sean Raggett. Sin embargo, justo antes del descanso llegó la jugada más increíble del encuentro: Hinchliffe intentó despejar el balón, lo estrelló en la espalda de su compañero Joe Olowu y lo vio rebotar por encima de él hasta terminar dentro de su propia portería.
Más tarde, Cameron Dawson firmó el tercer autogol del partido, devolviéndole la ventaja a Stockport (2-1). Finalmente, Sam Nombe y Benony Breik Andresson cerraron el marcador en un vibrante duelo de cinco goles.





