Pasan los días y la cuestión sobre el futuro de Julián Álvarez sigue sin resolverse. El delantero argentino regresó esta semana a los entrenamientos con el Atlético de Madrid, con el objetivo de reafirmar su deseo de cumplir su sueño y fichar por el Barcelona.
Según la Cadena SER, el técnico argentino le comunicó durante la conversación que ambos mantuvieron el pasado miércoles que se mantiene firme en la postura del club madrileño, y le aseguró que contará con él la próxima temporada.
Tal como explicó la cadena ESPN, el entorno del jugador se siente "engañado y traicionado en su confianza" por parte del Atlético de Madrid.
El club le pidió a Julián que, si quería marcharse, lo anunciara públicamente, y cuando lo hizo durante el Mundial, la postura del club madrileño se volvió aún más inflexible.
Miguel Ángel Gil Marín se negó a negociar con el Barcelona, y hasta el momento el club catalán no ha recibido ninguna respuesta del Atlético a la oferta que presentó por valor de 100 millones de euros como punto de partida para las negociaciones.
Álvarez sigue comprometido con el Atlético y no ha protagonizado ningún acto de rebeldía. No fue convocado para el partido amistoso ante el Olympique de Marsella, al igual que el resto de los internacionales que se incorporaron esta semana a los entrenamientos de Simeone, que son Baena, Llorente y Musso, pero este sábado regresó a entrenar con el grupo.
El diario "Sport" señaló que, pese a la profesionalidad de Álvarez, las caras largas y la ausencia de muestras de cordialidad y sintonía con sus compañeros en las imágenes captadas por "El Desmarque" revelan que el jugador no atraviesa un buen momento en absoluto.
En cuanto al técnico Diego Simeone, como si el asunto no fuera con él, no parece especialmente interesado en resolver la situación.





