Las estadísticas pintan un panorama sombrío del deterioro físico de Cavani. Desde febrero de 2023, el delantero ha sufrido 13 lesiones distintas, lo que le ha hecho perderse un total de 36 partidos, lo que equivale aproximadamente a una temporada completa de liga. Sus recientes problemas se han centrado en un dolor lumbar persistente, que le ha mantenido fuera de juego durante gran parte de la actual campaña. Aunque este mes volvió brevemente como suplente contra el Platense, está claro que la explosividad atlética que antes definía su juego es cosa del pasado.
Ruggeri cree que estos contratiempos físicos son una clara señal de que su cuerpo ya no puede seguir el ritmo de las exigencias del fútbol profesional. El ganador de la Copa del Mundo amplió sus preocupaciones en enero, señalando: «Sé que quiere darle la vuelta a la situación y quiere hacerlo bien, que vino a Boca y triunfó. Pero tiene que pensar seriamente en lo que puede hacer, porque su cuerpo está sufriendo. Juega un rato, quizá falla un gol, y veo a algunas personas riéndose, a otras burlándose de él, y creo que es tan grande que tiene que tomar la decisión él mismo, no nosotros. Tiene que tomar la decisión de que, si su cuerpo ya no puede más, esto es lo más lejos que puede llegar».