Vinicius ofreció una entrevista sincera después del partido tras la victoria contundente de Madrid sobre Mónaco, hablando sobre el impacto mental de unas semanas turbulentas. El delantero se ha encontrado siendo el objetivo de los pitos de secciones del público del Bernabéu tras una caída en el rendimiento colectivo, una reacción que admite le ha dolido profundamente.
"Jugar para el club más grande del mundo es muy complicado, las exigencias son extremadamente altas", dijo Vinicius a Movistar+. "Pero yo también soy humano. No quiero que me abucheen en mi casa, donde me siento muy cómodo. En los últimos partidos, no me sentí cómodo porque cada vez que hice algo mal, fui abucheado." Aunque reconoce que los aficionados "pagan una entrada muy cara" y tienen derecho a exigir excelencia, admitió que el reciente ambiente había sido "muy complicado".