Para justificar sus elogios, Khedira señaló la notable transformación que Alonso llevó a cabo en el Bayer Leverkusen, donde puso fin a la larga espera del club por ganar un título. «Lo que logró con el Leverkusen fue extraordinario», señaló Khedira. «Si echamos la vista atrás a los primeros cuatro meses, también tuvo dificultades allí. Perdió algunos partidos, los resultados no fueron tan buenos. Le llevó tiempo implementar su sistema. Su estilo de juego necesita tiempo, comunicación en el campo, comprensión por parte de los jugadores y confianza». Esta comparación pone de relieve la paciencia necesaria para que la filosofía táctica de Alonso eche raíces, un lujo que quizá no se le concedió en Madrid.
La transición de un club basado en proyectos como el Leverkusen al entorno de resultados inmediatos del Real Madrid es un obstáculo al que se enfrentan incluso los mejores entrenadores. Khedira especuló que la falta de tiempo en la capital española dificultó la capacidad de Alonso para adaptar su filosofía al personal disponible. «Quizás se centró demasiado en su estilo y no en el estilo que sus mejores jugadores habrían necesitado. Ese es quizás el punto más importante. El Real Madrid es, por supuesto, algo especial», observó Khedira al reflexionar sobre por qué la primera etapa no se tradujo en un éxito a largo plazo.