Inglaterra es sin duda una de las potencias del fútbol mundial, con algunos jugadores legendarios que han vestido la camiseta de los Tres Leones. Sin embargo, en lo que respecta a la suerte, la selección europea a menudo se ha quedado corta. A pesar de su estatus histórico, Inglaterra solo ha conseguido ganar un gran trofeo, allá por la Copa del Mundo de 1966, donde derrotó a Alemania para alzarse con el codiciado título.
Desde ese emblemático triunfo, Inglaterra ha sufrido una serie de decepciones en los escenarios más importantes. Estuvo a punto de alcanzar la final en la edición de 2018 del torneo, pero fue eliminada por Croacia en la semifinal, a pesar de haber tomado una ventaja temprana.
En 2022, fue eliminada por Francia en cuartos de final, cuando Harry Kane, precisamente él, falló una oportunidad crucial de empatar en los últimos minutos con un penalti. Al igual que en la Copa del Mundo, Inglaterra ha sufrido una decepción similar en la Eurocopa.
Sin haber ganado nunca la Eurocopa, estuvieron muy cerca de hacerlo tanto en 2021 como en 2024, llegando a la final en dos torneos consecutivos. Sin embargo, fue Italia quien les negó el título en 2021, seguida de España en 2024, lo que supuso el final de la etapa de Gareth Southgate como seleccionador de los Tres Leones.
Ahora, con el especialista en eliminatorias Thomas Tuchel al mando, los aficionados ingleses se muestran optimistas sobre la posibilidad de romper por fin la maldición que dura décadas y levantar el emblemático trofeo en la próxima Copa del Mundo de la FIFA en 2026. ¿Podría volver por fin a casa? Analicemos sus posibilidades examinando más de cerca la fuerza de su plantilla.






