Las repercusiones de esta lesión van mucho más allá del Santiago Bernabéu. El seleccionador brasileño, Carlo Ancelotti, debe ahora prepararse para el Mundial sin una de sus principales armas ofensivas. Para el propio jugador, la noticia es especialmente cruel, dado el momento en que se celebra el torneo y sus aspiraciones personales en la escena mundial.
Aunque el club le proporcionará la mejor asistencia médica posible, el tiempo de recuperación de una rotura combinada del ligamento cruzado anterior y del menisco suele oscilar entre siete y nueve meses. Esto significa que Rodrygo se perderá la recta final de la Liga y la Liga de Campeones, y se enfrentará a una carrera contra el tiempo para estar en forma para la pretemporada 2026-27.