Mourinho fichó por el Benfica a principios de esta temporada con un contrato de dos años, pero según informa AS, su contrato incluye una cláusula que le permitiría marcharse a cualquier equipo sin tener que pagar una indemnización por rescisión, un factor que facilita considerablemente a Pérez un posible fichaje por el Madrid. Sin embargo, la cláusula solo puede activarse durante un plazo de 10 días tras el último partido de la temporada del Benfica. Aunque la directiva del Real Madrid aún no ha hecho ningún movimiento oficial para fichar al técnico portugués, la existencia de esta ventana de oportunidad lo convierte en una amenaza inminente para el régimen actual. Le proporciona a Mourinho la ventaja definitiva para volver al nivel más alto del fútbol europeo si finalmente llega la llamada del gigante español.
Mourinho está disfrutando actualmente de su regreso a su país natal, saboreando la oportunidad de estar más cerca de su familia después de años viviendo en el extranjero. Los informes sugieren que se siente cómodo en Lisboa y que nunca ha presionado públicamente para marcharse, pero el encanto del Bernabéu sigue intacto. Aunque, según se informa, la Federación Portuguesa de Fútbol desconfía de su personalidad «absorbente» para el puesto de seleccionador nacional después del Mundial, Mourinho sigue albergando un profundo afecto por Madrid. Una llamada de Pérez podría cambiarlo todo, aunque ambos han perdido el contacto habitual debido a cambios en sus números de teléfono y en sus trayectorias profesionales.