Semana inolvidable para los Leones, que el pasado sábado se consagraron en la Copa del Rey, cortaron una sequía de 40 años sin títulos y el jueves lo celebraron por todo lo alto subidos a la gabarra, que recorrió la ría de una Bilbao teñida por completo de rojiblanco.
Más allá de la celebración, sin embargo, el equipo vasco debe enfocarse en el partido de esta tarde porque tras su victoria de ayer sobre el Girona, el Atlético de Madrid se le alejó a cinco puntos en la carrera por ingresar a la Champions League de la próxima temporada.
Del otro lado, el Submarino Amarillo viene de caer justamente contra el Colchonero, en una derrota que le puso fin a una racha de cuatro victorias en fila y nueve jornadas sin derrotas, que lo dejó a la expectativa de poder pelear por una plaza europea cuando hace apenas dos meses la temporada parecía perdida.