"Un maestro del Calcio" llegaba al Atalanta de cara a la temporada 2016-17 para acomodar a un equipo que llevaba cinco años consecutivos en la Serie A sin descender pero tampoco pasar del puesto 11. La paciencia para desarrollar su idea fue fundamental y nadie se preocupó por las primeras derrotas. La explotación de las juveniles del club para reemplazar los fichajes innecesarios, la mentalidad de ataque permanente y la confianza en sus jugadores lo llevó a un histórico cuarto puesto y la clasificación a la Europa League. Lo que vino después es historia más reciente y conocida: desplazó a equipos históricos y consiguió en tres años consecutivos (2018-19, 2019-20 y 2020-21) el tercer puesto en la Serie A y en 2019-20 también llegó hasta los cuartos de final de la Champions League.
Sin embargo, tal como le había ocurrido en su primer ciclo en Genoa, en el año de la pandemia Gasp perdería a las dos principales figura de su equipo, aunque esta vez por razones bien diferentes: el goleador Josip Ilicic empezó a lidiar con problemas de salud mental durante los meses donde la actividad estuvo paralizada por el coronavirus y pasó de ser un inamovible a aparecer esporádicamente en el equipo, nunca en su máximo nivel; mientras que el Papu Gómez, quien era prácticamente la extensión del entrenador dentro del campo de juego, lo desobedeció abiertamente en un partido contra el Ajax por la Liga de Campeones en diciembre de ese 2020 y el conflicto derivado terminó con el argentino rumbo hacia Sevilla en el mercado invernal.
Europa también había tomado nota del nivel de los jugadores del Atalanta y en el final de la temporada 2020-21 se produjo el éxodo de otras piezas clave: el portero Pierluigi Gollini pasó al Tottenham junto al líder de la defensa, Cristian Romero y el carrilero alemán Robin Gosens se fue al Inter a mitad de temporada.
El Atalanta sintió las bajas en el primer momento: en 2021-22, fue eliminado en fase de grupos de la Champions League y, aunque llegó hasta los cuartos de final de la Europa League para ser eliminado por el RB Lepizig, finalizó octavo en la Serie A y se quedó afuera de las competiciones continentales por primera vez luego de cinco años.
El club no dejó de confiar en Gasperini, quien inició el camino de la reconstrucción con una plantilla de muchos jóvenes y en 2022-23 logró finalizar en el quinto lugar y clasificarse para la Europa League que ahora lo tiene a las puertas del que sería el segundo título en la historia del club y el primero en 71 años, tras la conquista de la Copa Italia en 1962-63.
En el país que inventó el sistema del líbero y stopper, con la mentalidad de resguardar el arco propio que pensaron Nereo Rocco y Helenio Herrera, Gasperini decidió invertirlo para que el '2' sea el primer jugador de ataque, al mostrarse como salida permanente para encabezar los avances que terminan en el centrodelantero. Y a la hora de defender, la transición es imprescindible para que justamente los delanteros sean los primeros que intenten recuperar rápidamente la pelota muy lejos del portero.