En la previa de la última Eurocopa, había sido Kylian Mbappé quien había encendido la discusión cuando dijo que "la Eurocopa es más complicada que un Mundial", argumentando que "es difícil a partir de la fase de grupos, todos los equipos se conocen. Aquí todos los equipos saben cómo juega cada uno, ya que nos hemos enfrentado varias veces. Tácticamente es un fútbol muy similar".
Las respuestas no tardaron en llegar varios representantes sudamericanos, entre ellos Leo Messi, le recordaron que entre Brasil, Argentina y Uruguay suman 10 títulos mundiales.