"Estaba bien de forma, pero sólo me faltaba el gol. Perdí la sonrisa tras la Euro. No me trataron bien en comparación con lo anterior. Me echaron a mí la culpa. En la última convocatoria, con nuevas caras, volvió la sonrisa. En el Madrid nunca la he perdido. Soy el más afortunado del mundo. La falta de sonrisas fue por la Eurocopa. Ahora, vuelta a las sonrisas".
"La presión no es ningún problema. Con el Madrid hay mucha expectativa. También con la selección y pensaba que había contribuido en varias ocasiones. Pero parecía que todo iba contra mí. Se criticó que no había hablado con los medios ,que no había aparecido en rueda de prensa... Yo estaba con mi familia durante el torneo, también con mis abuelos. No es justo. Se cruzó la línea del respeto. Por eso prefiero quedármelo para mí. La familia es lo primero. Mi madre no quería salir de casa durante el verano. Quizá hubiera sido mejor comunicarlo, pero preferí guardármelo".