Apenas tres minutos habían pasado después del gol del Atleti tras una acción rápida en la que Oblak dejó a Giuliano Simeone frente a portería y el hijo del Cholo tuvo la generosidad de asistir a Julián para que marcara a portería vacía, cuando se dio una situación similar: Riquelme escapó de la última línea del Mallorca y se puso frente a Greif mientras Correa le acompañaba en solitario por el centro. Sin embargo, en vez de enviar el balón al argentino, el canterano remató sin fuerza y el portero rechazó. La acción provocó una furiosa reacción de Simeone en el banquillo y, luego, un recado público en los micrófonos.