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Los 30 años de Dybala: un campeón del mundo tan fuerte como frágil

El trabajo creativo está suspendido entre la memoria y el olvido. Jorge Luis Borges, escritor argentino nacido 94 años antes que Paulo Dybala, estaba convencido de ello.
Y aunque el autor de El Aleph nunca fue un amante del fútbol, hasta él podría haber quedado embelesado por la forma estética que tiene la Joya y su eterno rostro infantil para jugar a la pelota.
Hoy el cordobés cumple 30 años y la salida de los veintes le impone (canon esto característico de la sociedad occidental tardocapitalista) repasar y resumir lo que ha sido hasta ahora su carrera.

  • Paulo Dybala PalermoGetty Images

    TALENTO PURO

    Existen pocas otras definiciones para la calidad que el Dios del fútbol ha otorgado generosamente a los pies de Dybala, haciendo especial énfasis en su pie izquierdo.

    El talento del número 21 de Roma es de una calidad extremadamente rara y típicamente argentina: moderno, pero con un toque de nostalgia y una mirada al pasado que lo hace atemporal y, por lo tanto, eterno.

    Quien lo descubrió fue, no por casualidad, Walter Sabatini. Alguien que lleva consigo dos relojes para siempre verificar la hora en Argentina y que tiene una afinidad especial con América del Sur, con el realismo mágico.

    Fue él quien lo llevó a Palermo y dio a conocer en Europa a esta joven joya del extranjero, llevándolo de estadio en estadio y mostrándolo como la atracción más clásica y exótica.

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  • Dybala JuventusGetty Images

    LA CONSAGRACIÓN

    El paso a la Juventus en 2016 contribuyó al salto definitivo de Dybala desde el estatus de joven prometedor hasta convertirse en una certeza absoluta.

    En la Vecchia Signora llegaron los trofeos y las primeras noches europeas, aquellas en las que de un capullo de un potencial campeón emerge una hermosa mariposa multicolor capaz de desatar un huracán futbolístico en cada jugada con un solo aleteo.

    En los siete años en la Juventus llegaron doce trofeos y la gran decepción de la final de la Liga de Campeones perdida en Cardiff contra el Real Madrid.

  • REY DE ROMA

    En el verano de 2022 sucede lo que parecía imposible. Dybala, como agente libre, deja la Juventus y después de un intenso cortejo del Inter que no llega a nada, firma con la Roma.

    La ciudad se vuelve loca. Unida y de acuerdo en que es el fichaje más grande del tercer milenio para el club de la capital italiana, la afición giallorossa se divide en un tema importante: si darle o no la camiseta número 10 que perteneció a Su Majestad Francesco Totti.

    Al final, la prudencia vence sobre la tentación y Dybala elige el número 21, que muestra con orgullo y emoción a un público adorador reunido en las faldas del Coliseo Cuadrado.

    ¿Hay algo más romano que un Rey de Roma venerado frente a un Coliseo?

  • Paulo Dybala Lesion Roma Cagliari Serie A 08102023Twitter

    HAY UN PERO

    En el mismo lapso de tiempo en que conquistó Italia, en el lienzo renacentista dibujado por Dybala se extiende una mancha oscura que estropea sus rasgos: una propensión muy marcada a las lesiones.

    Entre músculos que ceden, huesos que se rompen, Covid y varias recaídas, el argentino se pierde muchos partidos por lesiones, perdiendo con toda probabilidad la posibilidad de dar un paso más y entrar en la élite del fútbol mundial.

    Una tendencia a lastimarse que inevitablemente repercute en el jugador también a nivel fisiológico. Dybala juega con el miedo a lastimarse, lo cual ocurre sistemáticamente. Un círculo vicioso de ansiedad que alimenta las lesiones y viceversa.

  • Paulo Dybala World Cup trophy 2022Getty

    CAMPEÓN DEL MUNDO, PERO AL MARGEN

    La fragilidad de su físico hizo correr el riesgo de que se perdiera el Mundial 2022, el que finalmente se consagraría campeón con Argentina.

    Todo culpa de un penal, lanzado y anotado contra Lecce a principios de octubre del año pasado, que como consecuencia le dejó una lesión en el muslo.

    A partir de ese momento, Dybala decidió no jugar más. Además del período fisiológico de recuperación de la lesión, pasó los últimos partidos previos a la convocatoria como espectador de lujo del equipo de Mourinho, a excepción de unos veinte minutos contra Torino en los que envió señales positivas a Scaloni.

    Al final, el entrenador argentino decidió convocarlo, pero la expedición a Qatar lo vería más como una aparición momentánea que como un protagonista: apenas tuvo dos ingresos como suplente, en semifinales y en la final. Pero de sus pies salió uno de los penales que le permitió a Argentina coronarse sobre Francia en la increíble última página de la mejor final de la historia de la Copa del Mundo.

    Pero Dybala no tiene la culpa del poco uso que Scaloni hizo de él: la Joya tenía por delante nada menos que al mejor jugador del planeta, Lionel Messi. En definitiva, no importa demasiado: el valor reservado para los campeones del mundo no se basa en el número de minutos jugados.

  • Dybala RomaGetty Images

    UN FUTURO POR ESCRIBIR

    Dybala, después de cumplir treinta años, entra en el último cuarto de su carrera. Hasta ahora, su paso por la Roma ha sido agridulce: muchos goles, muchas lesiones, una relación de veneración con la afición y el pesar de perder una final de la Europa League contra el Sevilla.

    Todavía le queda un año de contrato en el club italiano y luego deberá decidir qué hacer con sus últimos años como futbolista: ¿ceder a las tentaciones saudíes? ¿Volver a Argentina o seguir jugando sus cartas en Europa?

    Sea cual sea su decisión, en el momento en que decida marcharse, el fútbol perderá uno de los talentos más claros del tercer milenio.

    Lo cierto es que no será olvidado. De hecho, siempre lo recordaremos con un poco de amargura en la boca que nos hará pensar "Si tan solo su físico hubiera aguantado más".

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