El fortín Olímpico es la garantía de la Roma. En la ida de los octavos de final de la Europa League, el equipo de Ranieri se impone una vez más con remontada y vence al Athletic Club de Bilbao por 2-1.
La primera verdadera ocasión del partido sucede alrededor del minuto 20 y es de la Roma. Dovbyk deja atrás a la defensa del Athletic y se presenta cara a cara con el portero, pero resbala en el momento de la conclusión hacia la portería. La más clara es, sin embargo, de Dybala, que con la zurda remata a tiro seguro tras la asistencia de Baldanzi, pero se encuentra con la respuesta del travesaño.
Se va al descanso con el marcador 0-0, pero el Athletic en el final del primer tiempo crea una oportunidad de hacer daño a la retaguardia romanista. En el segundo tiempo, el equipo de Ranieri sale al campo un poco flojo y recibe desde un córner el gol de Iñaki Williams.
Pero la reacción giallorossa es inmediata: primero Baldanzi desperdicia un penalti en movimiento con la zurda, luego Angelino se encarga de hacer el 1-1 en la habitual portería bajo la Curva Nord.
Quedándose con 10 contra 11 por la expulsión de Yeray Álvarez, los giallorossi ganan gracias a los cambios. En el tercer y último minuto de recuperación llega el gol decisivo de Shomurodov, que permite a la Roma ir a jugar la vuelta en San Mamés, sede de la final, con una posición de ventaja muy valiosa.
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