El capitán del club, Reece James, también se refirió a las consecuencias de la derrota y reconoció que la incapacidad del equipo para mantener a 11 jugadores en el campo es un obstáculo importante. Aunque los Blues mostraron destellos de calidad, especialmente gracias a las peligrosas jugadas a balón parado de James, la inferioridad numérica hizo que los últimos compases del partido fueran muy difíciles. El capitán admitió que la frecuencia de estos incidentes es un motivo de gran preocupación que debe abordarse de inmediato a puerta cerrada.
James explicó la situación con sinceridad a Sky Sports: «Hemos hablado de ello, ha surgido varias veces, cada vez es alguien diferente, no siempre el mismo jugador. Internamente tenemos que revisar y seguir mejorando. Es un problema, jugamos en la liga más difícil del mundo, juegas contra los mejores o los peores, 11 contra 11 es difícil, 11 contra 10 es aún más difícil, independientemente de contra quién juegues. No tengo ninguna duda sobre el equipo y el cuerpo técnico, hoy no nos ha salido bien, pero tenemos que reorganizarnos y volver a intentarlo».