El entrenador del Chelsea, Rosenior, habló con sus jugadores después del partido sobre cómo manejar situaciones similares en el futuro, mientras que un ejecutivo anónimo del West Ham se reunió con el entrenador Nuno Espirito Santo y el capitán Jarrod Bowen para discutir la conducta de los jugadores.
Para el Chelsea, que actualmente ocupa el quinto puesto de la tabla con 45 puntos, la atención se centra ahora en la lucha por conseguir una plaza en la Liga de Campeones. Por el contrario, el West Ham debe encontrar la manera de canalizar su agresividad en el terreno de juego; languideciendo en el puesto 18 con 25 puntos, los Hammers luchan ahora desesperadamente por evitar el descenso en las próximas semanas.