Cuando un delantero de la talla de Youssef En-Nesyri llega al Al-Ittihad, las miradas se dirigen de forma natural hacia el área, donde se espera que sea el hombre encargado de finalizar los ataques y convertir las ocasiones en goles. Sin embargo, la imagen que ha mostrado el delantero marroquí con "El Decano" esta temporada dice algo completamente distinto.
En-Nesyri ya no es solo un delantero que espera el balón dentro del área, sino que se ha convertido en parte de un engranaje más amplio, que le exige moverse por diferentes espacios, presionar, cubrir, replegarse e incluso participar en ocasiones en labores defensivas, como si fuera otro jugador dentro del terreno de juego.
Esta transformación resulta evidente al seguir sus partidos más allá del lenguaje de los números, pues en 7 encuentros En-Nesyri se ha limitado a tan solo 3 aportaciones ofensivas, tras marcar dos goles y dar una asistencia, unas cifras que a primera vista podrían sugerir que el delantero marroquí no ha ofrecido lo que se esperaba de él en el plano goleador.
Pero ver a En-Nesyri sobre el terreno de juego revela que su papel se ha vuelto diferente bajo la dirección de su entrenador alemán Jens Wissing, que se apoya en un sistema que exige a los delanteros desempeñar múltiples funciones, lo que ha hecho que En-Nesyri pase, en algunos tramos del partido, de ser un ariete a un elemento defensivo dentro del plan.









