Ronaldo protestó contra la Liga Profesional Saudí y el PIF tras el cierre del mercado de fichajes de enero, ya que el cinco veces ganador del Balón de Oro se mostró en desacuerdo con la supuesta falta de apoyo hacia él y el Al-Nassr en comparación con equipos como el Al-Hilal y el Al-Ahli.
Una de las quejas particulares del exjugador del Real Madrid y del Manchester United era que al Al-Hilal, uno de los rivales directos del Al-Nassr por el título de la Liga Profesional Saudí, se le permitió fichar a Karim Benzema, procedente del Al-Ittihad, actual campeón en horas bajas.
Ronaldo se perdió tres partidos durante su protesta, y la liga le advirtió públicamente sobre su conducta en el futuro.
En un comunicado se podía leer: «Los clubes tienen sus propias juntas directivas, sus propios ejecutivos y sus propios dirigentes futbolísticos. Las decisiones sobre fichajes, gastos y estrategia corresponden a esos clubes, dentro de un marco financiero diseñado para garantizar la sostenibilidad y el equilibrio competitivo. Ese marco se aplica por igual en toda la liga.
Cristiano se ha comprometido plenamente con el Al Nassr desde su llegada y ha desempeñado un papel importante en el crecimiento y la ambición del club. Como cualquier competidor de élite, quiere ganar. Pero ningún individuo, por muy importante que sea, determina las decisiones más allá de su propio club».