Hace apenas un mes, Ronaldo se mantenía desafiante sobre el césped en medio de las dificultades del Al-Nassr. “Es difícil competir con equipos como Al-Hilal y Al-Ittihad, pero seguimos ahí, seguimos empujando y luchando”, declaró a Arab News. “El fútbol es así: hay buenos momentos y malos momentos, pero lo más importante es ser profesional, esforzarse al máximo, respetar al club, respetar tu contrato y creer que las cosas cambiarán”.
Sin embargo, ahora parece que la estrella portuguesa percibe que la carrera por el título de la Pro League ya no es una lucha justa. Y aunque tenga o no razón, su gesto de bajarse del terreno de juego proyecta una imagen negativa para la liga.
En las últimas ventanas, los clubes saudíes han adoptado un enfoque más austero en el mercado, en parte debido al incremento de inversión en otros deportes. Esto ha impulsado la apuesta por jóvenes talentos en lugar de fichajes estelares veteranos. Aun así, nombres como Mohamed Salah parecen destinados a llegar a la Pro League, mientras que los intentos de Al-Nassr por Vinicius Jr muestran la dirección estratégica que el PIF quiere seguir.
Ronaldo sigue siendo indiscutiblemente clave. A sus 40 años, su capacidad de atracción sigue siendo gigantesca, y su gesto de protesta no solo deja en mala luz a él y a su club, sino que amenaza con eclipsar la apasionante lucha a tres bandas por el título.
En medio de la controversia del lunes, pasó casi desapercibido que Al-Nassr logró vencer a Al-Riyadh gracias a un solitario gol de Mané, recortando la distancia con Al-Hilal a solo un punto, mientras que los líderes fueron frenados más tarde esa noche con un empate 0-0 ante Al-Ahli.
Hoy, todo el mundo solo hablaba de si Ronaldo regresaría para el partido del viernes ante Al-Ittihad, un duelo que enfrentará a dos grupos de aficionados indignados por el fichaje de Benzema por Al-Hilal.
Al-Nassr necesita de vuelta a su prolífico capitán para mantener su impulso hacia el título, pero también es vital para la Pro League y el PIF. En este momento, los grandes disruptores de la liga parecen haber provocado caos en su propio terreno de juego.