Durante la fase de grupos, preguntaron a Messi: «¿Seguirás jugando varios años más?».
Messi respondió: «Sí, seguiré jugando mientras pueda dar lo mejor de mí, me sienta en buena forma y pueda ayudar a mis compañeros».
Los periodistas precisaron que se referían al próximo Mundial. «No, no… Nos referimos a si te veremos en el próximo Mundial», aclararon. Messi contestó: «No lo sé. Ahora mismo no pienso en eso, aún falta. Como he dicho, vivo el día a día y me centro en el presente».
Aunque no mencionó el retiro, el torneo respiró un aire de «último baile».
La nueva canción de la selección, «La cuarta estrella», repetía: «Por las Malvinas, por Diego y por el último Mundial de Leo».
La canción, adaptada de un tema de la artista argentina Gilda, se convirtió en el himno que los jugadores cantaban en el vestuario, y la búsqueda del título se transformó en una causa colectiva para darle a Messi un final perfecto a su carrera internacional.
Lautaro Martínez, tras vencer a Egipto, añadió: «Messi se merece este logro porque es su último Mundial y es nuestro capitán».
Giuliano Simeone, emocionado tras vencer a Inglaterra en semifinales, añadió: «Solo nos queda darlo todo y correr por él».
Sus emociones al hablar de Messi han llevado a muchos a creer que este torneo será, efectivamente, la última aparición de la leyenda argentina con la camiseta de su selección.
Rodrigo De Paul, uno de sus compañeros más cercanos, evitó especular sobre el futuro de Messi y concluyó: «Predecir el futuro no es algo bueno».